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Fin de las primarias despejan el panorama de elecciones de noviembre


El gobernador Andrew Cuomo habla con la prensa en Nueva York, después de doblegar a la actriz Cynthia Nixon.

Todo apunta a que Donald Trump perderá terreno en Washington en las elecciones de noviembre.

La votación del jueves en Nueva York puso fin a unas primarias prolongadas y por momentos tempestuosas que definieron las estrategias de los dos grandes partidos de cara a los comicios de mitad de término.

Los demócratas presentan candidatos más jóvenes, liberales y diversos, y creen que pueden quedarse con la mayoría en la Cámara de Representantes y con varias gobernaciones, mientras que los republicanos redoblaron su apuesta y se jugaron todas sus cartas a Trump.

Algunas conclusiones dejadas por las votaciones internas con miras a las elecciones del 6 de noviembre:

* Los demócratas están revitalizados, pero la base republicana no se ha dormido

Una socialista, Alexandria Ocasio-Cortez, venció a un veterano cuadro demócrata de Nueva York, Joe Crawley, Un progresista despachó a un ex representante en Nebraska. Una ferviente liberal logró la nominación demócrata para gobernadora de Georgia y tiene buenas perspectivas de ganarla.

Partidarios de un seguro de salud universal salieron bien librados y aspiran a varias bancas en la cámara baja y a las gobernaciones de Maryland y la Florida. En otros sitios, los demócratas optaron por candidatos más centristas, pero la mayoría de ellos están a la izquierda de los legisladores que perdieron sus bancas durante el gobierno de Barack Obama.

En varias elecciones especiales de representantes en distritos más conservadores, los demócratas lograron buenos resultados incluso cuando perdieron.

En otras palabras, la izquierda ha ganado terreno tras la elección de Trump.

Pero no corresponde decir que la base republicana está deprimida. La tasa de aprobación del presidente entre quienes se identifican como republicanos está por encima del 90%.

* Republicanos jugados con Trump

Así como los demócratas se corrieron a la izquierda, los republicanos consolidaron su base, la de los partidarios de Trump.

Desafiar a ese sector puede resultar costoso, como comprobó el representante de Carolina del Sur Mark Sanford, que perdió en las primarias ante un rival que le juró lealtad a Trump. La representante Martha Roby, que criticó a Trump en el 2016, evitó correr la misma suerte al prometer a los votantes que apoyaría al mandatario.

Pero ahora los republicanos deben tratar de captar el voto de los moderados, que no ven con buenos ojos, por ejemplo, la política de separar familias de inmigrantes sin papeles. Los candidatos republicanos deben encontrar un delicado equilibrio.

* Peligra Trump en el “rust belt”

El péndulo podría volverse en contra de Trump en los estados industriales de los Grandes Lagos y el noreste que lo llevaron a la Casa Blanca. Ayudados por la redistribución de algunos distritos dispuesta por los tribunales, los demócratas pueden sumar algunas bancas en Pensilvania. Y tienen candidatos fuertes en numerosos distritos de Michigan, Ohio, Wisconsin y Iowa.

* Por más que el mapa electoral los favorezca, los republicanos pueden perder el senado​

Después del triunfo de Trump, los republicanos albergaron la esperanza de ampliar su ventaja en el Senado, que es hoy de 51-49. Después de todo, diez senadores demócratas buscan la reelección en estado que ganó Trump, cinco de ellos por amplio margen. Sin embargo, senadores como Joe Manchin, de West Virginia, y Jon Tester, de Montana, le están recordando a los republicanos por qué fueron elegidos en primer lugar: Tienen una identidad propia y recaudan mucho dinero.

Bill Nelson, senador de la Florida, es el único de los diez que recaudó menos dinero que su rival demócrata, el gobernador saliente Scott, dueño de una gran fortuna personal.

Los republicanos, por su parte, encaran contiendas duras en Arizona y Nevada, y también se complicó el panorama en Texas y Tennessee.

* El año de la mujer

Las mujeres son menos de una quinta parte del Congreso y ocupan solo seis gobernaciones, pero esas cifras seguramente van a aumentar.

El Centro para Mujeres y Política de la Universidad de Rutgers dice que hay una cifra récord de 239 mujeres candidatas a la cámara baja (187 demócratas y 52 republicanas). Más de la mitad de los candidatos demócratas que el propio partido cree tienen buenas posibilidades de alzarse con una banca republicana son mujeres.

Y hay 12 candidatas nuevas a gobernadoras, además de cuatro que buscan la reelección.

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