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EE.UU. sopesa aliviar restricciones de viaje a Corea del Norte


Stephen Biegun, representante especial de EE.UU. para Corea del Norte, se reunirá con funcionarios surcoreanos para conversar sobre cómo trabajar juntos para comprometerse con Corea del Norte "de una manera que nos ayude a avanzar y superar los 70 años de hostilidad".

El enviado especial del gobierno de Trump para Corea del Norte dijo el miércoles que Washington está revisando el alivio de sus restricciones de viaje a Corea del Norte para facilitar envíos humanitarios como parte de los esfuerzos para resolver un punto muerto en la diplomacia nuclear.

Stephen Biegun hizo los comentarios a su llegada a Corea del Sur para las conversaciones sobre las negociaciones nucleares, que han visto poco progreso desde una cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un en junio, cuando emitieron un vago voto por una ausencia de armas nucleares en la península coreana sin describir cómo o cuándo ocurriría.

Biegun señaló que sus conversaciones con los funcionarios surcoreanos serán sobre cómo trabajar juntos para comprometerse con Corea del Norte "de una manera que nos ayude a avanzar y superar los 70 años de hostilidad".

Con ese fin, Biegun expresó que fue el mismo secretario de Estado Mike Pompeo, quien le solicitó que revisara la política estadounidense sobre asistencia humanitaria provista a Corea del Norte.

"Entiendo que a muchas organizaciones de ayuda humanitaria, que operan en la RPDC, les preocupa que la aplicación estricta de las sanciones internacionales haya impedido ocasionalmente la prestación de asistencia humanitaria legítima al pueblo coreano", dijo Biegun, refiriéndose a Corea del Norte por su nombre oficial como la República Popular Democrática de Corea.

Dijo que se sentará con los grupos de ayuda estadounidenses a principios del año nuevo para discutir cómo el gobierno de Estados Unidos puede "asegurar mejor la prestación de asistencia apropiada, en particular, durante el próximo invierno".

“También revisaremos los viajes de ciudadanos estadounidenses a la RPDC con el propósito de facilitar la entrega de la ayuda y asegurarnos de que se pueda realizar un seguimiento en línea con los estándares internacionales”, dijo Biegun. “Quiero ser claro: Estados Unidos y las Naciones Unidas continuarán revisando de cerca las solicitudes de exenciones y licencias para la prestación de asistencia a la RPDC''.

Corea del Norte no respondió de inmediato a los comentarios de Biegun. Las conversaciones entre Washington y Pyongyang se han estancado durante meses, con las dos partes en un callejón sin salida en los próximos pasos después de la reunión de Trump con Kim en Singapur y varios viajes a Pyongyang por parte del secretario de Estado Mike Pompeo.

Estados Unidos quiere que Corea del Norte proporcione una descripción detallada de las instalaciones nucleares y de misiles que serían inspeccionadas y desmanteladas bajo un posible acuerdo, mientras que el Norte insiste en que se levanten las sanciones primero. Mientras tanto, varios informes de analistas privados han acusado a Corea del Norte de continuar con el desarrollo nuclear y de misiles, citando detalles de imágenes satelitales comerciales.

Biegun dijo que Estados Unidos llegó a tener "una mayor confianza sobre la seguridad de los estadounidenses que viajan a la RPDC" después de que Corea del Norte liberara en noviembre a un estadounidense detenido por una presunta entrada ilegal al país. "El gobierno de la RPDC manejó la revisión de la expulsión de ciudadanos estadounidenses de manera expedita y con gran discreción y sensibilidad a través de los canales diplomáticos", dijo.

Estados Unidos prohibió a sus ciudadanos viajar a Corea del Norte tras la muerte del estudiante universitario estadounidense Otto Warmbier, quien falleció días después de haber sido liberado en estado de coma en Corea del Norte el año pasado después de 17 meses en cautiverio.

La muerte de Warmbier se produjo en medio de una mayor animosidad en la península de Corea, con Trump y Kim intercambiando insultos y amenazas de guerra por las pruebas nucleares y de misiles de Corea del Norte.

Las tensiones han disminuido gradualmente desde principios de este año, cuando Kim se acercó bruscamente aEstados Unidos y Corea del Sur con una oferta para negociar sobre su arsenal nuclear.

Desde el inicio de las conversaciones, Corea del Norte ha desmantelado unilateralmente su sitio de pruebas nucleares y partes de su instalación de pruebas de motores de cohetes y ha realizado algunos gestos de conciliación, incluida la repatriación de otros tres detenidos estadounidenses antes de la cumbre de junio.

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