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Trump acusa a senadora de hacer "cualquier cosa" por dinero


Un tuit del presidente Donald Trump contra la legisladora demócrata Kirsten Gillibrand de Nueva York, defendiéndose de llamados a su renuncia por las acusaciones de acoso sexual en su contra, ha desatado una ola de reacciones en defensa de la senadora.

El presidente Donald Trump creó el martes una nueva controversia al intentar repeler el renovado interés en las acusaciones de abuso sexual en su contra, y arremeter contra la senadora demócrata Kirsten Gillibrand, una de varias legisladores que han pedido la renuncia del presidente.

Trump dijo que Gillibrand, senadora por Nueva York, "fue a su oficina rogando por contribuciones de campaña y que haría cualquier cosa para obtenerlas".

El tuit provocó furiosas reacciones entre los colegas demócratas de la legisladora y un inusualmente duro editorial en el periódico USA Today, que se atrevió a decir que “un presidente que prácticamente llama prostituta a una senadora no es apto ni siquiera para limpiar las letrinas de la biblioteca presidencial de Obama o limpiarle los zapatos a George W. Bush”.

Gillibrand, que la víspera solicitó la renuncia del presidente por acusaciones de abuso sexual, consideró que el ataque del mandatario es una "calumnia sexista que trata de silenciar mi voz".

"Nadie me hará callar en este tema", afirmó. "Ni se callarán las mujeres que se enfrentaron al presidente ayer", refiriéndose a las que han acusado al mandatario de acoso sexual.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, replicó que el comentario de Trump "de ninguna manera esto es sexista", e insinuó que podría considerarse que el tuit tiene insinuaciones sexuales "solo si se tiene la mente sucia".

Pero en un contexto en el que casi cada semana surgen nuevos encabezados noticiosos sobre hombres poderosos que se ven obligados a renunciar debido a acusaciones de transgresiones sexuales, el movimiento #MeToo (A mí también) parece haber llegado directamente hasta la Casa Blanca de Trump.

Un puñado de senadores demócratas han pedido su renuncia, casi 60 legisladores están solicitando una pesquisa del Congreso sobre su comportamiento, y algunas de las 16 mujeres que han acusado a Trump de acoso han vuelto a hablar sobre sus historias.

"Dicho simplemente, los estadounidenses merecen la verdad", dijo Lois Frankel, presidenta del Grupo de Trabajo de Mujeres Democráticas, a los periodistas el martes en Capitol Hill.

La demanda ocurre un día después de que las 56 representantes del grupo enviaran una carta exigiendo una investigación al congresista republicano Trey Gowdy y al demócrata Elijah Cummings del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara.

"Al menos 17 mujeres han acusado públicamente al presidente de conducta sexual inapropiada", dice la carta del grupo, que invita al presidente a presentar pruebas en su defensa. "Las propias declaraciones del presidente parecen respaldar las acusaciones ... se siente en libertad de perpetrar tal conducta contra las mujeres".

El tuit presidencial contra Gillibrand, dicen las demócratas, nuevamente degrada a una mujer.

Gillibrand, una de las legisladoras que más ha protestado contra el acoso sexual, y posible contendiente por la presidencia en 2020, se encontraba en una sesión bipartidista de estudio de la Biblia cuando un miembro de su personal le hizo saber del tuit de Trump, dijo una asesora.

La senadora demócrata Elizabeth Warren, otra posible contendiente por la presidencia, le tuiteó al mandatario: "¿Realmente usted está tratando de acosar, intimidar y avergonzar a la @SenGillibrand como si fuera una prostituta? ¿Sabe usted con quién se está metiendo? Buena suerte con eso, @realDonaldTrump".

El tuit de Trump el martes no se refería directamente al acoso sexual, pero dijo de Gillibrand: "La senadora de peso ligero Kirsten Gillibrand, un lacayo total de Chuck Schummer y alguien que venía a mi oficina 'rogando' por contribuciones de campaña no hace mucho tiempo (y haría cualquier cosa con tal de obtenerlas), se encuentra ahora en el cuadrilátero peleando contra Trump. Muy desleal a Bill & la Deshonesta (Hillary Clinton)!".

Sanders insistió en que Trump pretendía denunciar el papel de Gillibrand dentro de la cultura política de Washington y nada más.

"El presidente es muy obvio. Es el mismo sentimiento que el presidente ha expresado antes muchas veces, cuando ha expuesto la corrupción de todo el sistema político", afirmó Sanders durante su reunión con la prensa en la Casa Blanca. "Si ustedes observan comentarios pasados que ha efectuado este presidente, muchas veces ha utilizado la misma terminología para referirse a hombres".

Trump donó 4.800 dólares a la campaña de Gillibrand para el Senado en 2010, según registros federales de financiamiento de campañas. Antes de lanzar su campaña presidencial, con frecuencia hacía donativos a políticos de ambos partidos

Legisladores republicanos que controlan ambas cámaras del Congreso han sugerido que el Congreso no investigará al presidente.

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