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Encuesta: Juventud EE.UU. desilusionada y dividida por la política

  • AP

Una mayoría de los jóvenes encuestados está de acuerdo con las opiniones políticas de sus padres la mayor parte del tiempo.

Aunque desilusionados políticamente y pesimistas casi igual que sus padres, los jóvenes son optimistas sobre el futuro del país a largo plazo.

Luego de la elección presidencial de Donald Trump, miles de jóvenes en toda la nación abandonaron las aulas para protestar en contra o a favor del nuevo mandatario.

Fue una demostración de acción política de los futuros votantes que puede cambiar el panorama político de la nación en 2020 o incluso más cerca, en las elecciones de mitad de período el próximo año.

Una reciente encuesta de la agencia Associated Press y el NORC Center for Public Affairs Research, realizada entre adolescentes de 13 a 17 años con permiso de sus padres, revela que los jóvenes estadounidenses están casi tan desilusionados políticamente y pesimistas sobre las divisiones de la nación como sus padres. La diferencia es que piensan que hay esperanza para el futuro.

Ocho de cada diez entrevistados cree que los estadounidenses están divididos en cuanto a cuáles son los más importantes valores de la nación, y seis de cada 10 dicen que el país avanza en la dirección equivocada.

Nyles Adams, un joven de 14 años de Nueva York, estaba en jardín de infantes cuando Barack Obama fue juramentado como el primer presidente negro de la nación. Nieto de inmigrantes trinitarios, Adams recuerda haber visto la toma de posesión en televisión y comentar con su madres sobre el significado particular de la elección de Obama para su familia inmigrante de raza negra.

Ahora, con Trump en la presidencia, el joven siente que los mejores días de la nación han quedado atrás, y que estaremos peor en 40 años. Pero, al igual que el 57% de sus congéneres es optimista sobre la oportunidad de lograr “el sueño americano”.

“Algunas veces uno se deprime, pero trato de no enfocarme mucho en ello porque me veo como alguien que pese a todas las dificultades, voy a salir adelante”, dijo.

Y el optimismo de Adams es difícil de opacar, aunque los porcentajes varían de acuerdo a la raza, 56% de los jóvenes encuestados creen que los mejores días de Estados Unidos todavía están por venir en comparación con 52% de los adultos en el sondeo AP-NORC realizado en junio de 2016, cuando dijeron que los mejores días de la nación habían quedado atrás.

Sin embargo, igual que los adultos, la encuesta revela profundas divisiones entrelíneas familiares.Apenas una cuarta parte de los jóvenes dicen que tienen mucho en común con gente de diferente pensamiento político. Tres de cada cuatro ya tiene un partido preferente, incluido un 29% que afirma ser demócrata, 23% que se dice republicano y 24% que asegura ser independiente o pertenecer a otro partido.

Menos de una tercera parte tiene una opinión favorable de Donald Trump, y un número apenas levemente mayor piensa igual de Hillary Clinton.

Elijah Arredondo, un mexicano-estadounidense de segunda generación, de La Habra, California, no estuvo de acuerdo con ninguno de los candidatos de los principales partidos, pero ahora está preocupado por su familia bajo el gobierno de Trump.

Su madre compró el seguro médico conocido como Obamacare que Trump ha prometido desmantelar y reemplazar. “Creo que cualquiera puede alcanzar el sueño americano, pero para algunas personas es mucho más difícil hacerlo, estas cosas ayudan a la gente”, dijo.

Caroline Millsaps, es una joven de Garner, Carolina del Norte, que se describe como una demócrata liberal para quien el cambio climático y los derechos de la mujer son sus principales preocupaciones políticas. El año pasado, ella tomó tiempo de su ocupada agenda de competiciones de baile para asistir con su madre a dos mítines de Bernie Sanders.

Como un 40% de los jóvenes entrevistados, ella siente que es suficientemente “moderada” como para tener cosas en común con gente de diferentes tendencias políticas. “Siempre veo Fox News para tener una perspectiva diferente, y tengo amigos que apoyaban a Trump, así que les pregunto: ‘¿Qué opinan sobre esto?’. Trato de ver los dos lados de la situación y cuál de ellos se aviene mejor a mi punto de vista”, señala.

Millsaps, de 16 años, habla diariamente sobre política con sus padres y eso ha influenciado fuertemente sus opiniones.

Casi 40% de los jóvenes entrevistados dijeron que hicieron lo mismo al menos una vez a la semana, y al igual que Millsaps esas conversaciones parecen haberlos convencido. Una mayoría de encuestados dicen que están de acuerdo con las opiniones políticas de sus padres la mayor parte del tiempo. Solo un 3% está en desacuerdo la mayoría de las veces.

Sophie Svigel, de 17 años, asiste a una escuela cristiana privada en Dallas y se identifica como una republicana conservadora. Ella conversa con sus padres republicanos sobre política y casi siempre está de acuerdo con ellos, pero también está fuertemente influenciada por su escuela religiosa, señala.

“Creo que muchas de las cosas malas que están pasando no se discuten realmente y están escondidas. Pienso que los políticos y la gente que hace política habla muy vagamente sobre los problemas que enfrentamos”, afirma Svigel.

De esa manera piensan la mayoría de encuestados del estudio AP-NORC. Solo 16% de los jóvenes cree que el gobierno federal está haciendo un buen trabajo promoviendo el bienestar de todos los ciudadanos y no solo de los intereses especiales. Menos de 2 de cada 10 jóvenes encuestados cree que el gobierno federal está haciendo un buen trabajo representando los puntos de vista de la mayoría de los estadounidenses.

Jessi Balcon, de Bend, Oregón, ha tratado de luchar contra ese cinismo dedicando su energía a llevar comida a los desamparados y debatiendo con mente abierta con aquellos que tienen diferentes opiniones políticas a la suya. Nueve de cada diez jóvenes dicen que han participado en actividades cívicas como voluntariado o recaudación de fondos para una causa.

“No es un problema de ustedes contra mí, sino de nosotros contra el problema y el problema no es la otra gente”, dijo Falcon, de 17 años, quien apoya al Green Party.

“Realmente hay muchos problemas grandes que necesitamos resolver, pero creo que enojarnos es lo peor que podemos hacer. No importa de qué lado de la política estemos, conservadores o liberales. Yo no quiero odiar a nadie”.

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