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Dimite alto magistrado de la Corte Suprema de Justicia en Nicaragua


Rafael Solís advirtió que de no encontrarse una salida a la crisis que sacude a Nicaragua, podría desencadenarse una guerra civil.

En una misiva de tres páginas, dirigida al presidente de Nicaragua Daniel Ortega y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo Zambrana, el magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Rafael Solís presentó su renuncia “inmediata e irrevocable” en discrepancia por la forma como la pareja presidencial ha manejado la crisis política que sacude a la nación centroamericana desde hace nueve meses.

Solís, quien se convierte en el primer funcionario de alto círculo de Ortega en dimitir, también denunció la instauración de "una dictadura con caracteres de monarquía absoluta".

“Payo”, como se le conoce en su círculo, aseguró que aunque tenía dudas sobre los posibles logros del diálogo nacional convocado para buscar una salida a las protestas que estallaron en abril de 2018, el gobierno no fue capaz de corregir “los graves errores cometidos a lo largo de ese periodo” y criticó que, por el contrario, Ortega endureció “sus posiciones hasta llevarnos a un aislamiento internacional casi total”.

Manifestantes antigubernamentales marchan frente a la Universidad Centroamericana (UCA) en Managua, Nicaragua, el miércoles 26 de septiembre de 2018.
Manifestantes antigubernamentales marchan frente a la Universidad Centroamericana (UCA) en Managua, Nicaragua, el miércoles 26 de septiembre de 2018.

El ahora exmagistrado, como se llama a sí mismo, advirtió que de no encontrarse una salida a la crisis que sacude a Nicaragua, podría desencadenarse una guerra civil.

“Yo no deseo una guerra civil para Nicaragua pero me queda claro que ustedes van por ese camino y ante un Ejército que por alguna razón no ha desarmado a los grupos armados, también es lógico esperar que los grupos de oposición van a buscar cómo armarse y el país va a retroceder cuarenta años, y volver, si es que no estamos ya, a esos ciclos de violencia tan característicos a lo largo de nuestra historia”, escribió Solís a la pareja presidencial.

El alto funcionario del gobierno sandinista, que también renunció a su militancia dentro del partido, desmintió la versión de Ortega-Murillo que ha afirmado en reiteradas ocasiones que hubo un intento de golpe de Estado y aseveró la existencia de reos por diferencias políticas.

“Si se hubiese tratado de un golpe de estado fallido o una agresión externa, en estos meses del 2018, y no se hubiese matado tanta gente, yo estaría con ustedes y continuaría en la Corte y en el Frente (Sandinista), pero no hubo tal golpe de estado, sino uso irracional de la fuerza”, agregó Solís.

Gobierno calla tras, dimisión de magistrado

Hasta el momento, el gobierno de Daniel Ortega no se ha referido a la dimisión del magistrado, mientras en la Asamblea Nacional, los diputados sandinistas y de oposición han mantenido hermetismo con el tema y se han limitado a decir que no ha llegado la misiva a ese poder del Estado.

“En la Junta Directiva no vimos ninguna solicitud porque no ha llegado nada. Lo que sabemos es lo que los medios han dado”, dijo escuetamente a la Voz de América, Mario Asencio Flórez, jefe bancada del Partido Liberal Independiente.

Mientras que Gladis Báez, segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional y militante sandinista reaccionó furibunda cuando se le preguntó sobre la renuncia del magistrado Rafael Solís.

“No ha venido nada te dije”, fustigó la legisladora.

Rafael Solís, según recopilan diversos medios en Nicaragua, jugó un papel determinante en el fallo de la Sala Constitucional que abrió las puertas a la reelección presidencial de Ortega, en octubre del 2009.

También era cercano a la familia presidencial, a tal punto que en el 2005, cuando Daniel Ortega y Rosario Murillo contrajo matrimonio por la Iglesia católica, el ahora exmagistrado fue el padrino. Ese enlace lo ofició el cardenal Miguel Obando y Bravo, ya fallecido.

En otra ocasión el magistrado resolvió quitarle la representación jurídica del Partido Liberal Independiente al político opositor Eduardo Montealegre, descabezando a la oposición en los comicios del 2016, en los cuales predominó el abstencionismo.

Renuncia es preocupante: organismos de DDHH

La dimisión del magistrado Solís es vista con suma preocupación por la Comisión Permanente de Derechos Humanos, explica Marcos Carmona, director de dicho organismo.

Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos.
Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos.

Carmona asegura que la misiva del magistrado revela la falta de voluntad del gobierno de Daniel Ortega para retornar al diálogo nacional que ponga fin a la crisis sociopolítica que estalló a mediados de abril en Nicaragua y alerta de un posible conflicto civil armado.

Según el representante de la CPDH, la carta de Solís viene de las entrañas del sandinismo y desnuda exponencialmente al régimen de Ortega y sus violaciones a los derechos humanos.

“Nosotros casi a diario hemos denunciado las violaciones a los derechos humanos. Hemos dicho que estos jueces corresponden a un partido y no a la justicia”, agregó el defensor de derechos humanos.

Carmona indicó que la dimisión del importante funcionario sandinista no lo podría eximir de ser procesado en futuro por desmantelar la institucionalidad en el país, pero agregó que eso será delimitado por otros organismos.

“Los funcionarios que han cometido delitos no están exentos a que se le abran procesos. Solís es artífice de la reelección indefinida, pero eso se delimitará por esas instancia”, finalizó Carmona.

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