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Gobierno de Colombia y guerrilla del ELN inician cese el fuego bilateral


Un miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia muestra un emblema al posar para una fotografía en las selvas del noroeste del país, en Colombia, el 31 de agosto de 2017.

El Gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) iniciaron el domingo un cese al fuego bilateral temporal destinado a crear confianza en las complicadas conversaciones de paz para poner fin por completo a un viejo conflicto que ha desangrado a la nación sudamericana.

La tregua, la primera de un gobierno con el ELN, la mayor guerrilla activa de Colombia, se extenderá hasta el 9 de enero del próximo año, con la posibilidad de extenderlo si las dos partes lo acuerdan.

“Es un paso importantísimo, un paso que espero sea el primer paso dentro de un proceso que lleve también al ELN a dejar las armas, como sucedió con las FARC”, dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, antes de que entrara en vigencia el cese bilateral al fuego y de hostilidades.

El Gobierno y el ELN iniciaron en febrero una negociación con la intención de acabar por completo con el conflicto interno de más de 53 años que ha dejado 220.000 muertos y millones de desplazados.

Pero el grupo guerrillero, conformado por unos 2.000 combatientes y considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, ha continuado con los secuestros y en la última semana intensificó sus ataques explosivos contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el segundo más importante del país.

Durante el cese al fuego, que será supervisado por las Naciones Unidas y la Iglesia Católica, el ELN se comprometió a suspender los secuestros, los ataques a la infraestructura económica del país, a no reclutar menores ni a usar minas terrestres antipersonales.

Por su parte, el Gobierno implementará un sistema de alertas tempranas para evitar ataques de bandas criminales a líderes sociales y se comprometió a mejorar las condiciones carcelarias de unos 450 militantes del ELN que están presos.

Nicolás Rodríguez, el máximo comandante del grupo que surgió en 1964 inspirado en la revolución cubana con el apoyo de sacerdotes católicos radicales, confió en que sus combatientes acaten su orden de suspender hostilidades.

“No tengo ninguna duda de su lealtad para cumplir este compromiso hasta las últimas consecuencias”, dijo el veterano guerrillero en un respuesta implícita a funcionarios del Gobierno y altos mandos de las Fuerzas Militares que aseguran que al interior del ELN no hay unidad de mando.

El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, advirtió que aunque las Fuerzas Militares evitarán enfrentamientos con el ELN durante el alto el fuego, perseguirán a los guerrilleros si cometen actividades ilegales como extorsión, secuestro, narcotráfico o minería ilegal.

“Nuestra misión de perseguir el delito se mantendrá en todo el territorio nacional, no es una excepción”, dijo Villegas a Reuters en una reciente entrevista.

A pesar del alto al fuego, el camino hacia un acuerdo definitivo de paz será largo y complejo. El ELN es considerado de línea dura en su ideología y las negociaciones con otros gobiernos fracasaron por las posiciones radicales del grupo para avanzar hacia el abandono de las armas.

En 2016, Santos firmó un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) luego de negociaciones en Cuba que se extendieron por cuatro años.

Reuters

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