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Centro para jóvenes en Virginia recibe a niños migrantes


Youth for Tomorrow, en Bristow, Virginia, una organización sin fines de lucro, que ofrece servicios de terapia de conducta y otros está recibiendo también algunos niños migrantes separados de sus padres.

Alrededor de tres cuartas partes de los estadounidenses creen que la inmigración es algo bueno para EE.UU., según una nueva encuesta de la organización Gallup. La cifra ha aumentado un 4 por ciento desde el año pasado y se produce en medio de la controversia que rodea a los niños migrantes separados de sus padres en la frontera sudoeste de los EE. UU.

En Bristow, Virginia, una comunidad no incorporada a 64 kilómetros al oeste de Washington, la política de separación y la inmigración en general han cobrado nueva resonancia debido a que un refugio local para jóvenes con problemas de conducta ahora alberga a algunos de los niños migrantes separados.

Youth for Tomorrow, una organización sin fines de lucro, ofrece servicios de terapia de conducta y de otro tipo. Su ubicación en Bristow, en medio de comunidades administradas por la clase media alta, fue una sorpresa para algunos residentes.

No hay respuestas sencillas

Para Dan Ryan y su esposa, Gery, la instalación se encuentra a unos cuatro kilómetros o seis minutos en auto de donde viven. Si bien reconoció la necesidad de la seguridad fronteriza, Dan Ryan expresó su preocupación por el bienestar de los niños.

"No tengo una respuesta simple", dijo Dan Ryan, un contratista de defensa. "Creo que debemos respetar las necesidades humanitarias que tienen estas personas, pero tenemos que mantener nuestras fronteras. Tenemos que hacer eso. Estoy luchando un poco aquí", agregó.

Gery Ryan, quien está retirado, expresó preocupaciones similares.

"Me sorprendió escucharlo, porque cuando los niños iban a ser enviados aquí en Bristow, de alguna manera me hizo real, muy cercano y muy personal al hecho de que lo hizo realidad más que nada. Sabía que llevaban a los niños a algún lado y los alojaban en algún lugar, pero decir que están en mi propio vecindario, me sorprendió un poco".

Por otra parte, una mujer de unos 30 años que no deseaba ser identificada dijo que estaba en contra de separar a los niños de sus padres, pero dijo que situaciones similares ocurren cuando las personas son enviadas a la cárcel por una razón u otra. También sugirió que a los niños migrantes les iría mejor en el refugio.

"Tal vez los niños estarán mejor en las instalaciones porque recibirán servicios y comodidades que no tenían", dijo.

La instalación no respondió a las solicitudes de VOA para hacer comentarios. Un reportero de VOA no pudo recorrer la instalación el sábado pasado.

Visita de senador Kaine

La semana pasada, el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, realizó una gira por Youth for Tomorrow, que ha aceptado a niños menores de edad no acompañados durante seis años, según su oficina.

La oficina de Kaine dijo que además de los menores no acompañados, entre 10 y 20 niños han llegado a las instalaciones desde abril después de haber sido separados de sus padres bajo la política de inmigración del presidente estadounidense Donald Trump. Dijo que los que llegaron en los últimos dos meses tenían entre 10 y 17 años. Se decía que muchos estaban "traumatizados".

Kaine ha expresado su preocupación porque el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., junto con el Departamento de Seguridad Nacional, no han dicho si los niños que han sido separados de sus padres están siendo enviados a otros lugares en Virginia.

"La administración de Trump necesita asegurarnos que todos y cada uno de los niños que separaron de sus padres sean devueltos de forma rápida y segura a sus familias. El primer paso hacia esa meta es identificar dónde está retenido cada niño, publicar una lista de esas instalaciones y permitir que los miembros del Congreso visiten todos esos lugares ".

El miércoles pasado, Trump firmó una orden ejecutiva para poner fin a la práctica de separar a los niños de los padres que cruzan a Estados Unidos de manera ilegal. Antes del miércoles, la política de cero tolerancia de la administración requería que los adultos fueran acusados criminalmente, lo que significaba que según la ley estadounidense, los niños no podían quedarse con sus padres sino que debían ser enviados a centros administrados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Trump dijo que quiere fronteras fuertes y ningún crimen. Él ha acusado a los demócratas de querer abrir las fronteras y no preocuparse por el crimen o el ejército. En un tweet del domingo, el presidente sugirió que los inmigrantes ilegales sean devueltos a sus países sin el debido proceso.

"Les brindamos un ambiente de hogar..."

El lunes, el director de Youth For America, doctor Gary Jones, emitió un comunicado en el que dice que reconoce que la organización está recibiendo menores separados de sus padres en la frontera. "Les brindamos un ambiente de hogar, cálido, de bienvenida y seguro", dice Jones.

El comunicado indica que el grupo comenzó a recibir menores indocumentados en 2006 después que el presidente demócrata Barack Obama pidió al entonces gobernador republicano de Virginia, Bob McDonnell si había instalaciones en Virginia que pudieran albergar a niños indocumentados que estaban llegando a la frontera sin ningún familiar.

"Respondimos al sufrimiento de esos niños, todos los cuales son pobres, huyen de la violencia de las pandillas en sus países y muchos han sido física y sexualmente abusados así como traficados para trabajar o ser utilizados sexualmente".

Los niños, dice el doctor Jones, son mantenidos en viviendas privadas, separados los varones de las niñas, y los niños con problemas de los niños migrantes separados de sus padres. Reciben ropa, alimentos y educación. Consejería y atención de salud, y son preparados para la reunificación.

Según Jones, algunos de los empleados son bilingues. Los niños son atendidos un promedio de 45 días antes de ser entregados a familiares u otros patrocinadores. Desde que se inició en 1986, la instalación ha servido a casi 6.000 niños de 10 a 17 años, incluyendo algunas jóvenes embarazadas y sus hijos recién nacidos.

El comunicado afirma que en los últimos seis años ha recibido 2.315 menores inmigrantes no acompañados de 10 países, muchos de Centroamérica pero también de Costa Rica, Burundi, Rep. Dominicana, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Perú.

Los niños son enviados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. El financiamiento proviene de una autorización de gastos del Congreso durante la presidencia de George W. Bush en 2003.

Bajo los términos de un fallo de una corte federal en 1997, conocido como el Acuerdo de Flores, los niños que llegan a Estados Unidos ilegalmente deben ser retenidos en un centro de detención por hasta 72 horas y luego ubicados en una instalación como Youth For Tomorrow, de las cuales hay unas 100 en todo el país.

El acuerdo de Flores fue modificado y permite ahora a los niños que llegan con sus padres a la frontera habiendo cruzado ilegalmente, ser mantenidos en detención por no más de 20 días, luego de lo cual pueden ser liberados.

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