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Agentes de inmigración mexicanos rodean dos caravanas que viajan a EE.UU.


Un migrante lleva las banderas de México y Honduras, mientras un conductor de moto se detiene para tomar una foto, en Juchitán, estado de Oaxaca, el 1 de noviembre de 2018.

Miles de migrantes centroamericanos reanudaron su lenta caminata por el sur de México el jueves, mientras los agentes de inmigración y la policía rodeaban los bordes de las dos caravanas que se encuentran actualmente en el país.

Las autoridades mexicanas no se han dirigido directamente a la caravana principal de unos 4.000 migrantes, y los activistas que ayudaron a ese grupo dijeron que estaban cambiando su ruta hacia la costa del Golfo, un camino más cercano a la frontera de Texas.

Pero una segunda caravana más pequeña, a unos 321 kms detrás del primer grupo, parecía estar con menos líderes, obteniendo menos atención de la prensa y siendo más vulnerable.

Un funcionario federal que no está autorizado a ser citado por su nombre señaló que 153 migrantes en la segunda caravana fueron detenidos el miércoles durante inspecciones de carreteras en el estado sureño de Chiapas, a poca distancia de la frontera con Guatemala. Si bien no está claro el tamaño exacto de la segunda caravana, eso podría ser equivalente a aproximadamente el 10 por ciento de los participantes.

También hubo presión sobre la primera caravana, que partió antes del amanecer del jueves desde Juchitán, Oaxaca, para llegar a la ciudad de Matías Romero, a unos 65 kilómetros más adelante.

Intentaron organizar el transporte en autobús desde Juchitán, pero fracasaron, dejándolos una vez más a pie, buscando autos que iban pasando y los pudieran llevar.

Niñas hondureñas se abrazan mientras esperan en la fila la oportunidad de jugar en el patio de recreo en un campamento establecido por una caravana de miles de migrantes centroamericanos en Juchitán, México, 31 de octubre de 2018.
Niñas hondureñas se abrazan mientras esperan en la fila la oportunidad de jugar en el patio de recreo en un campamento establecido por una caravana de miles de migrantes centroamericanos en Juchitán, México, 31 de octubre de 2018.

Pero la policía federal comenzó a detener los camiones de carga y obligó a los migrantes a retirarse, diciendo que su hábito de aferrarse a las partes superiores o laterales de los camiones era peligroso.

"¡Bajate! ¡Bájate”!, le gritó el agente de policía Benjamin Grajeda a un grupo de migrantes que se aferraban al costado de un camión en las afueras de Juchitán. "Se puede viajar dentro, pero no en el exterior".

En otros puntos a lo largo de la ruta, la policía ha obligado a camionetas sobrecargadas a devolver a migrantes, y en días anteriores, han ordenado a camionetas de pasajeros detener el transporte de migrantes.

Los migrantes no han dicho qué ruta pretenden tomar hacia el norte o dónde planeaban llegar en la frontera de EE.UU.

Mientras Matías Romero los llevaría hacia la ciudad de Veracruz en la costa del Golfo y una ruta hacia la frontera con Texas, otra gran caravana a principios de este año pasó por Veracruz y luego giró de regreso hacia la Ciudad de México y finalmente intentó dirigirse a Tijuana en el extremo noroeste. Pocos lo lograron.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, elogió el miércoles a México por haber evitado que los migrantes consiguieran camiones que los recogieran.

"México ha avanzado de una manera sin precedentes", dijo Sanders a Fox News. “Han ayudado a detener muchos de los medios de transporte de estas personas en estas caravanas, obligándolos a caminar. Nos han ayudado de nuevas maneras para frenar esto, romperlo y evitar que se mueva tan agresivamente hacia Estados Unidos".

Imagen del agua que queda después de que migrantes se ducharon con agua donada en camiones, en un área donde los migrantes están acampando y lavando ropa, en Oaxaca, México, el 31 de octubre de 2018.
Imagen del agua que queda después de que migrantes se ducharon con agua donada en camiones, en un área donde los migrantes están acampando y lavando ropa, en Oaxaca, México, el 31 de octubre de 2018.

Pero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incrementó su enfoque preelectoral en la caravana y otros detrás de ella, hablando de crear una fuerza militar en la frontera que superaría a los migrantes, muchos de ellos mujeres y niños.

"En lo que respecta a la caravana, nuestro ejército está fuera", dijo Trump. “Tenemos alrededor de 5,800. Aumentaremos a entre 10,000 y 15,000 militares, además de la Patrulla Fronteriza, ICE y todos los demás en la frontera ".

Más tarde el miércoles, Trump le dijo a ABC News: "Tenemos que tener un muro de personas".

Una tercera banda de unos 500 migrantes de El Salvador llegó a Guatemala y un cuarto grupo de unos 700 partió de la capital salvadoreña el miércoles.

En total, las cuatro caravanas representan el flujo promedio de varios días de migrantes que vienen a Estados Unidos en los últimos años.

Caravanas similares han ocurrido regularmente a lo largo de los años y han pasado casi desapercibidas, pero Trump se ha centrado en los más recientes caminantes buscando hacer de la seguridad fronteriza un tema candente en las elecciones intermedias de la próxima semana.

Agotados por días de largas caminatas, muchos migrantes han abandonado y regresado a sus hogares o solicitado el estado de protección en México.

La caravana inicial se ha reducido significativamente desde su pico estimado de más de 7,000 migrantes. Una caravana en la primavera pasada acabó con apenas unas 200 personas cuando llegó a la frontera de EE.UU. en San Diego.

Los migrantes viajan en la parte trasera de los camiones mientras la caravana de miles de personas de Centro America que espera llegar a la frontera de EE.UU. avanza desde Juchitán, estado de Oaxaca, México, 1 de noviembre de 2018.
Los migrantes viajan en la parte trasera de los camiones mientras la caravana de miles de personas de Centro America que espera llegar a la frontera de EE.UU. avanza desde Juchitán, estado de Oaxaca, México, 1 de noviembre de 2018.

El secretario del Interior de México, Alfonso Navarrete Prida, dijo que unos 2,300 migrantes han solicitado quedarse en México bajo un plan del gobierno, y cientos más han aceptado la repatriación asistida.

También el miércoles, una mujer guatemalteca dio a luz al primer bebé que se conozca en una caravana, en un hospital de Juchitán. La Comisión Nacional de Derechos Humanos del gobierno de México dijo que había hecho arreglos para la atención médica de la mujer, que tenía 28 semanas de embarazo, y que la niña estaba sana.

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