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Vilano Beach, un secreto bien guardado

  • Héctor R. Cerpa - Washington, DC

Vilano Beach dispone de nueve áreas naturales para la protección de 125 especies de aves como los pelicanos

Vilano Beach dispone de nueve áreas naturales para la protección de 125 especies de aves como los pelicanos

Sol, playa, silencio, privacidad, variadas opciones de alojamiento y un pequeño restaurante italiano con sabor a hogar, simple y elegante. Difícilmente se necesite mucho más para liberar la mente y el espíritu

Desde hace más de medio siglo la ruta A1A es la principal vía de comunicación que une las poblaciones de la costa este del soleado estado de Florida, en Estados Unidos. Lo común al promediar los años ’50 del siglo pasado, en plena explosión de la industria automovilística de los años de la post guerra, que transformó el estilo de vida de los estadounidenses y desarrolló la idea de vivir en los suburbios, era conducir los gigantescos coches en viajes de negocios, visitas familiares o vacaciones.

La ruta, como tantas otras en el país, se convirtió en el cordel del collar de perlas de pequeñas ciudades alineadas en toda la costa de sol, mar y playas, que fueron el origen de lo que es en la actualidad parte de la gigantesca industria de turismo del país.

Cientos de pequeños hoteles y casas de verano fueron ganando sus espacios, reflejando en sus diseños la evolución de los tiempos y el incremento del confort.

Un buen ejemplo es Saint Augustine, que aunque no precisaba del turismo para ocupar un lugar en la historia de los Estados Unidos, si ha sido capaz de capturar los beneficios del turismo local e internacional. Mejor aún, la industria turística precisaba de lugares como Saint Augustine para convocar a los visitantes.

Es que la pequeña ciudad de 12 mil habitantes ubicada al noreste en el estado de Florida, y que originalmente, según cuenta la historia, se llamó San Agustín, es en la actualidad el más antiguo asentamiento europeo aún poblado en Estados Unidos continental, sólo superado en antigüedad por San Juan de Puerto Rico, dentro de lo que es territorio estadounidense.

El nombre original era: San Agustín de la Florida, como su fundador, el español Pedro Menéndez de Avilés, llamó al asentamiento militar que condujo a establecer en 1564.

Saint Augustine creció y decreció. Vivió épocas de esplendor y de crisis. Sin embargo su historia y una localización privilegiada, le dieron siempre la oportunidad de ser un punto de referencia. Uno de esos lugares a visitar.

No lleva mucho tiempo descubrirla, algo más recrear su historia y percibir su presente. Sin embargo después de llegar, cuesta marcharse. Pero en el entorno de Saint Augustine, también hay muchos sitios interesantes para descubrir.

Placeres simples y profundos en Vilano Beach

Apenas un poco más al noreste, tomando la ruta A1A, bien vale la pena hacer un pequeño desvío e ingresar por un camino sin salida, para encontrar lo que los propios pobladores definen como: “uno de los secretos mejor guardados”.

Tan pronto se pasa el puente sobre el río Tolomato, simplemente hay que tomar hacia el sur, para ingresar a la pequeña bahía de Vilano Beach.

Algunos pequeños hoteles exclusivos y otros un poco más grandes. Un restaurante italiano llamado Benito’s, que hace una de las mejores pizzas que se pueda encontrar o alguna pasta cocinada en su punto óptimo, para acompañarla de un vino Chianti bien seleccionado por la casa, serán el refugio ideal al final de un día de playa, pesca o simplemente descanso al sol.

Vilano Beach es un sitio de placeres simples y profundos, donde se puede disfrutar de la puesta de sol y la pesca, de caminar desde las costas del Océano Atlántico hasta las playas sobre el río Tolomato y de las bien cuidadas veredas camino al muelle. Ese cuidado, revela un esfuerzo de decoración que les valió el reconocimiento del gobierno del Estado de Florida, como la mejor calle principal de marzo del corriente año 2009.

Los turistas están descubriendo rápidamente el valor de estos pequeños lugares, en parte porque la propia crisis económica llevó a que muchos estadounidenses tomaran sus vacaciones en lugares a donde pudieran llegar conduciendo, tal como ocurría hace más de medio siglo.

Incluso en medio de la recesión, la gerente de una pequeña unidad hotelera de Florida, reconocía que “este verano hemos tenido la ocupación más alta de los últimos 16 años, la mayoría de turistas de la propia Florida, porque para reducir costos la gente prefiere tomar sus vacaciones en lugares a donde puede llegar conduciendo su auto”.

Vilano Beach ofrece la oportunidad de encontrar un refugio, un escape del ruido y la modernidad, en medio del ruido y la modernidad. Tan lejos y tan cerca. Un camino sin salida, que termina convirtiéndose en la mejor vía de escape.

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