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PDVSA informa sobre ganancias, no sobre derrames

  • Voz de América - Redacción

En esta foto tomada el 7 de febrero de 2012, trabajadores intentan contener un derrame de petróleo en el río Guarapiche, en las afueras de Maturin, Venezuela.

En esta foto tomada el 7 de febrero de 2012, trabajadores intentan contener un derrame de petróleo en el río Guarapiche, en las afueras de Maturin, Venezuela.

El fin de semana pasada, la prensa venezolana reportó un nuevo derrame de petróleo en el noroeste del país. El gobierno lo niega

Las endémicas denuncias sobre los derrames de petróleo en Venezuela que podrían indicar la existencia de problemas de mantenimiento en infraestructura por parte de la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) no son visibles en los informes financieros de la compañía.

PDVSA reportó esta semana que sus ingresos aumentaron el año pasado en medio de un mayor nivel de los precios de los hidrocarburos y cerró el 2011 con una ganancia neta de $4.496 millones de dólares, 42% más que un año antes.

Asia paga mejor que EE.UU.

El ministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez, dijo este martes que las naciones sudamericanas de la OPEC están preocupadas por la inestabilidad de los mercados de petróleo y que la OPEC debe aspirar a lograr un precio mínimo de $100 por barril.

Ramírez dijo además que PDVSA consigue mejores precios por el crudo que coloca en Asia que en Estados Unidos y que va a continuar diversificando sus mercados de exportación.

“Nosotros no vendemos petróleo con descuento a nadie”, dijo. “Nos pagan mejor por el petróleo que enviamos a Asia que lo que conseguimos en Estados Unidos, y por eso estamos enviando más a China”.

Agregó que Venezuela estaba preocupada porque el exceso de la oferta en el mercado pueda deprimir los precios y mostró su desacuerdo con la decisión de algunos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, de incrementar la producción.

El mayor exportador de petróleo, Arabia Saudita, dijo la semana pasada que está determinada a bajar los precios del crudo y que trabaja con otros países de la OPEC para conseguirlo.

La economía venezolana depende casi exclusivamente del petróleo y su presidente Hugo Chávez, frecuentemente habla de $100 el barril, como mínimo.

Los precios del crudo Brent subieron hasta $128 en marzo, 19% arriba del precio de fines de 2011, impulsados por el espectro del conflicto con Irán si ese estado islámico se rehúsa a limitar su disputado programa nuclear.
En paralelo, también aumentó la deuda de la compañía y sus contribuciones a los programas sociales del gobierno del presidente Hugo Chávez.

El balance fue presentado por el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, quien también funge como presidente de PDVSA.

Sin embargo, sobre los derrames, Ramírez no aportó nada.

Recién el fin de semana pasada, la prensa venezolana reportó un nuevo derrame de petróleo en la estación de descarga en la estación de San Tomé, al noroeste del país.

Los vecinos y un alcalde de la zona detallaron que se rompió una tubería y el crudo llegó al río Guanipa, a pocos metros del balneario San Miguel.

Pero como casi todos los derrames de petróleo en Venezuela, éste fue negado por el gobierno, su magnitud hasta ahora es desconocida y la zona afectada ha sido acordonada por elementos de la Guardia Nacional Bolivariana.

“Todas las operaciones transcurren con absoluta normalidad”, aseguró el gerente de la división Carabobo de la Faja Petrolífera del Orinoco. “Se han estado corriendo rumores de derrames y filtraciones; esto es completamente falso y obedece a una matriz de opinión que es negativa”, dijo a un canal de televisión.

Sin embargo, la revista The Economist reportó en febrero pasado sobre un derrame grave en esa misma zona. En esa ocasión, entre 40.000 y 120.000 barriles de petróleo fueron a parar a un río que suple de agua potable y de irrigación para más de medio millón de personas.

Los problemas de PDVSA han empeorado bajo el gobierno del presidente Chávez.

En el 2002 sus trabajadores hicieron una huelga para intentar derrocar a Chávez. En respuesta despidió a 18.000 empleados, incluyendo a gerentes. Luego contrató a decenas de miles de sus seguidores que más tarde se convertirían en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Desde entonces, la producción petrolera se ha estancado y los accidentes y derrames han proliferado.

En el 2010, según The Economist, hubo más de 9 accidentes y 6 muertos. En diciembre pasado 15 personas murieron cuando un tanquero de PDVSA se incendió en una carretera principal, y en el derrame de principio de año, un equipo de periodistas de Globovisión fue detenido por tratar de cubrir el derrame.

Nadie espera que PDVSA o el gobierno informen sobre estas denuncias en un futuro cercano, como tampoco se espera que las fallas en el sistema de distribución de petróleo se detengan.

“PDVSA se está cayendo en pedazos”, dice José Bodas, líder del sindicato de trabajadores petroleros, quien atribuye los derrames a la corrosión de las tuberías y a la falta de mantenimiento en las mismas.

“Mientras estés con PDVSA, a nadie le importa si eres un incompetente”, sentencia Bodas.
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