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Reciclando las ostras

  • Elizabeth Lee

A pesar de este proyecto de reciclado, tomará varias décadas completar en su totalidad la restauración de la población de ostras en la bahía.

A pesar de este proyecto de reciclado, tomará varias décadas completar en su totalidad la restauración de la población de ostras en la bahía.

Dos millones de ostras van a la Universidad de Maryland para ayudar a restablecer la Bahía de Chesapeake.

Más de 50 restaurantes y vendedores mayoristas de pescados y mariscos del área de Washington, Maryland y Virginia están participando en un inusual programa de reciclaje de la Asociación para la recuperación de las ostras.

"Diariamente servimos entre 1.500 y 2.000 ostras, obviamente, estas crean una gran cantidad de residuos", dice Chistian Guidi, gerente del popular restaurante capitalino, el Antiguo ebbitt grill.

En el pasado, las conchas de las ostras terminan en la basura, pero eso cambió en 2010 cuando el restaurante encontró una forma de reutilizarlas. El restaurante se unió a un programa de reciclaje que busca ayudar a restablecer la población de ostras en la Bahía de Chesapeake.

La Asociación para la recuperación de las ostras recoge las caparazones desechadas y "las enviamos a través de un proceso de lavado en el que se envían a través de una máquina que las golpea con agua”, explica Michael McWilliams, portavoz de la asociación.

En el Centro de Ciencias Ambientales, de la Universidad de Maryland, una gigantesca máquina limpia a fondo las conchas. Posteriormente, estas se dejan al sol durante un año antes de estar listas para convertirse en las viviendas de ostras bebés.

Don Meritt, de la Universidad de Maryland, dice que la bahía de Chesapeake no es saludable debido a la disminución de la población de ostras por la erosión, las enfermedades y la sobreexplotación.

Las ostras forman los arrecifes de la comunidad y estas son en parte responsables de limpiar el agua en la bahía.

“Nuestro objetivo es tratar de llevar a las poblaciones de ostras saludables de nuevo a la Bahía de Chesapeake y de esta manera ayudar a restaurar un sano ecosistema que involucre, no sólo una población de ostras robustas, pero una bahía saludable", concluyó Meritt.

Los científicos empezaron por crear un entorno adecuado para que las ostras puedan reproducirse. Cientos de millones de larvas de ostras se colocan en tanques, donde pueden comer una dieta de algas equilibrada y de esta forma crecer.

Meritt dice que todos los depósitos de conchas recicladas son necesarias, porque tomará varias décadas completar en su totalidad la restauración de la población de ostras en la bahía.

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