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Bolivia promulga ley sobre racismo


El presidente de Bolivia dijo que no aceptará revisar la ley que fue sometida a la Asamblea Nacional.

El presidente de Bolivia dijo que no aceptará revisar la ley que fue sometida a la Asamblea Nacional.

El presidente Evo Morales promulgó la ley antirracismo que definió como "histórica" y "democrática", pese al rechazo de la oposición conservadora, empresarios y organizaciones de periodistas que la calificaron como un atentado a la libertad de expresión.

Morales firmó la ley horas después de que el Senado la sancionara, con lo cual la nueva legislación se suma a una media docena de leyes estructurales aprobadas en lo que va del año, en un acelerado proceso de aplicación de una nueva Constitución de línea indigenista y socialista que dio paso en diciembre del 2009 a la reelección de Morales y a la conformación de la primera Asamblea Legislativa Plurinacional en vez del Congreso Nacional.

Comunicadores han protestado fundamentalmente contra dos artículos de la ley que consideran atentatorios, uno que dispone la suspensión de la licencia de medios que divulguen intencionalmente mensajes racistas y otro que anula, sólo en caso de racismo, un antiguo fuero penal que protege a los periodistas.

Protesta

Como forma de expresar su desacuerdo con la ley que impulsa el gobierno de Evo Morales, la mayoría de los diarios de Bolivia hab'ian publicado su portada en blanco.

También los medios de prensa bolivianos incluyeron en las portadas un título que dice: "No hay democracia sin libertad de expresión".

El diario El Deber de Santa Cruz, La Prensa de La Paz, Los Tiempos de Cochabamba, Correo del Sur de Sucre y El Potosí asociados a la red más grande llevaban la misma leyenda, la cual fue seguida por otro diarios en el país.

Página Siete de La Paz publicó su portada en blanco y una corta nota editorial: "La amenaza de que algún medio de comunicación sea cerrado es una posibilidad más propia de las dictaduras que de la democracia".

Los gremios de la prensa han pedido al mandatario modificar una ley contra el racismo a punto de ser aprobada en la Asamblea Nacional, lo cual fue descartado por el presidente boliviano, que incluso abrió la posibilidad de que la licencia de los medios que fueran sancionados con el cierre pasen a propiedad de sus trabajadores.

"La libertad de expresión está garantizada, pero no podemos permitir que so pretexto de esa libertad se practiquen el racismo y la discriminación, el racismo es lo más antidemocrático", dijo Morales en rueda de prensa. "Yo mismo he sido víctima, y llegó la hora de acabar con el racismo".

Varias organizaciones indígenas afines al gobierno pidieron aprobar la norma sin modificaciones.

La Iglesia Católica y otras organizaciones han respaldado a la prensa, mientras la oposición política expresó su temor de que la norma sea utilizada por el gobierno para acallar voces disidentes. Todas han respaldado la ley pero se oponen al cierre de medios.

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