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Presidente Santos: "hay que liberar a todos los rehenes"

  • Voz de América - Redacción

El presidente Juan Manuel Santos conversa con el policía Librado Forero, uno de los rehenes liberados por las FARC.

El presidente Juan Manuel Santos conversa con el policía Librado Forero, uno de los rehenes liberados por las FARC.

Estados Unidos y la Unión Europea también se felicitaron por las liberaciones y urgieron a las FARC a realizar más gestos humanitarios.

Tras la devolución de los últimos diez rehenes uniformados en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el gobierno colombiano urgió a la guerrilla a poner fin a los secuestros y a liberar a los civiles que todavía tiene en su poder.

"Queremos unas muestras fehacientes de la verdadera voluntad de las FARC de terminar con este conflicto", dijo el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en la clínica de la policía nacional, donde se reunió con seis de los diez uniformados liberados el pasado lunes 2 de abril de 2012.

El mandatario, que previamente había visitado a los cuatro oficiales del ejército en el Hospital Militar Central, insistió en que el gesto de las FARC debe ser valorado, aunque "no es suficiente" para iniciar un proceso de paz en el país.

De manera unilateral, las FARC pusieron en libertad a seis policías y cuatro militares, cautivos en la selva desde hacía más de una década. Según la guerrilla, los diez liberados eran los últimos rehenes uniformados en su poder. Como en ocasiones anteriores, la ex senadora Piedad Córdoba estuvo al frente de la misión humanitaria que supervisó las liberaciones.

Los diez rehenes liberados fueron trasladados por vía aérea desde el aeropuerto de Villavicencio (en el departamento de Meta) a Bogotá, donde pasaron su primera noche en libertad en centros hospitalarios. Los uniformados se encuentran bien de salud, según reveló Santos. "Se sienten bien de cuerpo y alma", dijo el presidente mientras mostraba un lapicero cubierto con un tejido a mano que hizo durante su cautiverio el sargento Libardo Forero y que ayer le obsequió al presidente.

Santos aplaudió "los compromisos de las FARC de no volver a secuestrar", en alusión al anuncio que hizo el grupo armado en febrero, pero recordó que todavía hay cientos de civiles cautivos, cuyo paradero se desconoce. "Hay que liberar a los secuestrados civiles y hay que dar cuenta a sus familias de cada uno de ellos", agregó.

El secretario de la Conferencia Episcopal, Monseñor Juan Vicente Córdoba dijo al periódico colombiano El Espectador que concuerda con lo expresado por el presidente Santos. “Él tiene razón al decir que no es suficiente, si bien es un signo de paz hay que entregar a todos los secuestrados”, acotó el prelado.

Según la Fundación País Libre, una ONG que desde hace años elabora un registro de los secuestros, todavía quedan más de 400 civiles en manos de grupos armados. Otras organizaciones, como la fundación Seguridad y Democracia, rebajan la cifra de rehenes civiles a entre 150 y 200.

Los medios de prensa colombianos recogen este miércoles relatos espeluznantes de los liberados. El Tiempo tituló “De fusilamientos, bombardeos y hasta rayos se salvaron los liberados”, para acompañar una nota en que los liberados describen su odisea.

En relación con los rumores que circulan en medios colombianos sobre posibles contactos entre el gobierno y las FARC para instalar una mesa de negociación, Santos dijo que son sólo especulaciones y descartó la ayuda externa para alcanzar la paz. "La paz es un asunto de Colombia que vamos a resolver nosotros, los colombianos", declaró el mandatario tras agradecer las ofertas que, según reveló, le habían llegado tanto de dentro del país como del exterior. "El manejo (de unas hipotéticas negociaciones) corresponde al presidente de la república; en el momento en que el gobierno considere que hay garantías para iniciar un proceso que lleve a la finalización del conflicto, el país lo sabrá", añadió.

En la misma línea que Santos, Estados Unidos y la Unión Europea también se felicitaron por las liberaciones y urgieron a las FARC a realizar más gestos humanitarios. "Debe haber una liberación inmediata e incondicional de todos los secuestrados restantes", dijo Catherine Ashton, jefa de la diplomacia de la UE. Por su parte, Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado, expresó la "satisfacción" de Washington por las liberaciones, pero precisó que la Casa Blanca desea "ver más avances" en el proceso para acabar con el conflicto en Colombia.

Los reclamos a la guerrilla también llegaron desde las fuerzas armadas colombianas. El general Sergio Mantilla, comandante del ejército, exigió a las FARC que responda por los cerca de 50 militares que han desaparecido en zonas de combate desde los años 90, así como por los civiles que mantiene secuestrados
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