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Hollande sale ileso del debate con Zarkozy

  • Voz de América - Redacción

Francois Hollande (izquierda) y el presidente Nicolás Sarkozy (derecha), durante el debate de este miércoles por la noche.

Francois Hollande (izquierda) y el presidente Nicolás Sarkozy (derecha), durante el debate de este miércoles por la noche.

20 millones de televidentes franceses vieron como el candidato presidente Nicolás Zarkozy no logró dar un golpe decisivo contra su rival, por lo que Hollande parece encaminado a la victoria.

El acalorado debate entre el presidente de Francia Nicolás Sarkozy y el candidato socialista Francois Hollande fue visto este miércoles por la noche, por casi 20 millones de televidentes franceses, pero los analistas opinan que el presidente no logró dar un golpe decisivo contra su rival, por lo que Hollande parece encaminado a la victoria.

Los periódicos del jueves describieron el debate de la víspera como enérgico, incluso agresivo, entre los candidatos que se medirán en las urnas el domingo para dar un vencedor.

Es la única ocasión en que ambos han estado frente a frente en la campaña, que en gran medida ha estado enfocada en asuntos internos, como la debilidad de la economía, los inmigrantes y la integración de los musulmanes franceses al país.

Hollande defendió su idea de celebrar un solo encuentro con Sarkozy antes de las elecciones, como es tradición en Francia, porque "un debate tiene una parte de dramaturgia" y "debe ser largo, profundo".

Hollande aseguró que le hubiera gustado poder hablar de temas como salud, discapacitados o vivienda en las cerca de tres horas de debate y criticó la agresividad de Sarkozy, que le llamó "pequeño calumniador", recordó.

Desde hace cinco años "hay mucha tensión en el país", agregó el socialista, quien culpó a Sarkozy de promover "la fragmentación, la estigmatización". "Sarkozy está siempre dividiendo a los franceses, yo intento unirles", añadió Hollande.

Por su parte, el presidente candidato aprovechó para criticar a su rival, para el que "toda persona que no es de izquierdas es sospechosa" y que "promete un gasto de locura".

Le reprochó al líder socialista en particular su negativa a incorporar en la constitución la conocida como "regla de oro", que obligue a todos los gobiernos en ejercicio a políticas tendentes al equilibrio financiero.

Sarkozy defendió su política económica y fiscal frente a la crisis, y de nuevo la justificó señalando que su actuación se justifica porque "no quiero- dijo- que Francia esté en la situación de España".

Sarkozy cree que Francia necesita hacer más para disminuir el gasto y las deudas, mientras que Hollande está a favor de programas de estímulo financiados por el gobierno. Ambos también han insistido en aplicar enfoques similares para el resto del continente.

Los comentarios acalorados reflejaron la intensidad del duelo, en especial para Sarkozy, que va perdiendo en las encuestas antes de la votación del domingo. El debate era visto como la última oportunidad de Sarkozy de atraer votantes en su intento por gobernar durante un segundo mandato.

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