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Polémica por el hijab de deportista saudí


La joven Wojdan Shaherkani, de 16 años, es una de las dos representantes que Arabia Saudí ha enviado, por primera vez, a los Juegos Olímpicos.

La joven Wojdan Shaherkani, de 16 años, es una de las dos representantes que Arabia Saudí ha enviado, por primera vez, a los Juegos Olímpicos.

La judoka Wojdan Shaherkani, de 16 años y procedente de Arabia Saudí, competirá con la cabeza cubierta tras un tira y afloja con la Federación Internacional de Judo

Ramadán olímpico

No ocurría desde Moscú-1980, pero este año ha vuelto a coincidir: el Ramadán y los Juegos Olímpicos se han solapado. Y se trata de un conflicto ético para los 3.500 deportistas musulmanes que se encuentran compitiendo en Londres.

El Ramadán, que este año comenzó el 20 de julio, es uno de los cinco pilares básicos del islam para los creyentes de esta fe, y consiste en no comer ni beber (ni siquiera agua) desde que sale el sol hasta que se pone, un reto físico muy difícil para unos atletas que precisan de energía para competir adecuadamente durante la jornada.

Tras las protestas de varios países musulmanes para que se cambiasen las fechas de los Juegos de Londres, el Comité Olímpico Internacional no dio su brazo a torcer y las distintas delegaciones y atletas individuales buscan una solución.

Algunos equipos, como los procedentes de Marruecos, Argelia, Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Malasia, han obtenido un permiso especial para no cumplir el Ramadán durante la competición.

“Se decidió no ayunar, pero la decisión fue difícil, porque hay muchos musulmanes practicantes. No hay otra opción si se quiere optar a la medalla”, dijo Abdel Haq Achic, entrenador del equipo de boxeo marroquí.

No obstante, la decisión queda en la conciencia individual de cada deportista, que puede optar con el ayuno y por mermar sus oportunidades de obtener las medallas; como es el caso de la selección de fútbol de Marruecos.

"Debemos ayunar porque es una obligación y porque Dios nos ayudará durante los Juegos", declaró el portero del equipo, Yassin Bunu.

El gran muftí de Dubai, Ahmed Abdul Aziz Al Haddad, un destacado líder religioso de Oriente Medio, señaló que “practicar deportes no es un requerimiento del islam” y que esa actividad “opcional” no debería interrumpir el ayuno de los deportistas; y recordó que los atletas musulmanes “representan al Islam en los Juegos Olímpicos”, lo que tendría que impulsarles a mantener el Ramadán como embajadores de su fe.

La Villa Olímpica dispone de unas instalaciones de comida que estarán abiertas las 24 horas del día, por lo que los deportistas que deseen cumplir con el Ramadán podrán obtener “paquetes de descanso de ayuno que incluirán agua, barras nutricionales y fruta”, como detalló el comité organizador.
La atleta saudí Wojdan Shaherkani, judoka de 16 años, tuvo una disputa con la Federación Internacional de Judo a propósito del hijab o pañuelo con el que las mujeres árabes cubren su cabeza.

La federación recalcó que la joven debía pelear sin el pañuelo por razones de seguridad, lo que provocó que Arabia Saudí amenazara con retirar de la competición a la judoka.

La organización de deportistas señalaba que llevar un pañuelo puesto en un deporte que implica movimientos bruscos como agarrar y tirar al contricante podría ser peligroso.

La disputa se zanjó cuando, este martes 31 de julio, un portavoz del Comité Olímpico Internacional anunció que la federación “permitirá que lleve algo que no ponga en riesgo su seguridad, que creo que se usa para competiciones en Asia”.

Arabia Saudí ha incluido este año, por primera vez en su historia, a dos mujeres en su equipo olímpico: la joven judoka y la corredora de 800 metros Sarah Attar.

A principios de mes, un oficial de Arabia Saudí señaló que ambas deberían competir siguiendo el código de vestimenta islámico.

Shaherkani competirá este viernes 3 de agosto con la puertorriqueña Melissa Mojica, decimotercera mejor judoka del mundo, en la primera ronda de la categoría +78 kg.

Hito histórico

Los Juegos Olímpicos de Londres de este año 2012 han supuesto varias novedades, en especial relacionadas con la presencia femenina.

Por primera vez, las delegaciones de absolutamente todos los países han contado con mujeres en sus equipos; lo que incluye a algunos países árabes que mostraban reticencias a la hora de enviar a sus atletas a la competición mundial, y de los que proceden siete féminas. Arabia Saudí fue el último país en acceder.

4.850 mujeres deportistas están compitiendo en Londres 2012, lo que supone un 46% por ciento del total de participantes: la marca más alta de la historia femenina de los Juegos Olímpicos.

En esta edición, además, el boxeo femenino se ha equiparado, por primera vez, al masculino; y la delegación de Estados Unidos ha experimentado un hecho sin precedentes: ha contado con más mujeres que hombres (268 frente a 261).

Las primeras mujeres en competir en unos Juegos Olímpicos fueron tenistas y jugadoras de críquet y golf. Lo hicieron en la competición de París, en el año 1900, y en los años 60 todavía había un escaso 11,5% de féminas compitiendo. En los juegos de Sidney, en el año 2000, las mujeres ya eran un 38%.

A día de hoy, la gimnasta rusa Larisa Latynina es la mujer con más medallas olímpicas, que ascienden a 18. Hasta el 31 de julio de 2012, cuando el nadador Michael Phelps se hizo con su decimonovena medalla, era también la deportista, incluyendo ambos sexos, con más triunfos en los juegos.

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