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Brasil 2 – Corea del Norte 1


Luis Fabiano corre a celebrar el gol de su compañero Maicon, ante el error del portero de Corea del Norte, Myong Guk quien se lamenta.

Luis Fabiano corre a celebrar el gol de su compañero Maicon, ante el error del portero de Corea del Norte, Myong Guk quien se lamenta.

Brasil jugó intentando ser muy ofensivo, pero Corea del Norte supo esperar y al final asustó con un gol que le dio esperanzas.

El pentacampeón mundial Brasil, se enfrentó ante Corea del Norte quien asustó en serio a los suramericanos, en el final de partido.

La “canarinha” entró muy ofensivo desde los primeros minutos de juego en busca del gol que le diera la tranquilidad a su equipo, pero Corea del Norte se encerró atrás y tapó como pudo el embate brasileño.

Robinho tuvo la primera jugada de peligro pero su disparo pasó desviado cerca de la portería rival.

Y así pasaron varios brasileños con disparos de media distancia, con jugadas preparadas y tiros de esquina. Todos remataban a puerta pero Corea del Norte puso un candado imposible de romper, al menos durante los primeros 45 minutos.

En el segundo tiempo, a diez minutos de iniciado el juego, el lateral derecho Maicon, corrió una pelota que parecía irse del rectángulo de juego y sin ángulo sorprendió a Myung Guk, el meta coreano, quien nada pudo hacer para detener potente disparo que terminó en el fondo de la portería.

Los jugadores coreanos parecían perder el ánimo y Brasil tomó desde ese momento el control nuevamente en busca del segundo gol que llegó en el 72, gracias a un inteligente pase de Robinho que filtró una pelota en medio de la zaga rival para que llegara Elano y con un toque sutil diera la tranquilidad a su equipo.

Una tranquilidad muy relativa porque Corea del Norte nunca temió al final del partido puso contra las cuerdas a los brasileños.

En el 89, Yun Nam recibió un pase largo que maniobró perfectamente para dejar en el camino a Lucio y enfrentar a Julio Cesar quien no pudo detener el disparo que terminó dentro de su portería.

Los coreanos celebraron a lo grande y durante los minutos agregados se lanzaron en busca del empate y cerca estuvieron de conseguirlo.

La toda poderosa Brasil sufrió de más pero consiguió el objetivo y sacó adelante los tres puntos por los que llegó.

Portugal 0 - Costa de Marfil 0

Ocurrió de nuevo. Dos equipos más en el Mundial de Sudáfrica se conformaron con el empate.

Portugal y Costa de Marfil entraron con dinamismo y decididos a buscar la meta rival.

Cristiano Ronaldo fue el primero en asustar a los “elefantes africanos” y luego de una espléndida jugada dejó a su marcador y lanzó un poderoso disparo de fuera del área grande que se estrelló en el poste derecho de Barry, el portero marfileño.

La pelota no entró, pero el partido prometía ser un buen espectáculo. Y en términos generales lo fue, aunque el gol nunca llegó.

Ronaldo tuvo una primera buena mitad, buscó hacer lo suyo, tuvo dos disparos libres desde fuera del área pero la pelota se negó a entrar.

Costa de Marfil tampoco se echó atrás. A base de fuerza y rapidez buscaron causar daño en la zona baja de los portugueses y por momentos ya gritaban el gol, pero Eduardo, el meta portugués ponía las cosas en orden y salvaba a su equipo.

En el segundo tiempo el ritmo fue más intermitente, por ratos era Portugal quien asustaba aunque fueron los “elefantes” quienes tuvieron tres grandes jugadas al final del partido que pudieron terminar en el fondo de la portería rival.

Sin embargo, no ocurrió. El gol nunca llegó y ambos equipos se conformaron con igualar a cero.

Portugal y Costa de Marfil se complican en el grupo de la muerte en donde también se encuentra Brasil.

Nueva Zelanda 1 - Eslovaquia 1

La primera sorpresa del Mundial de Sudáfrica se llama Nueva Zelanda.

El equipo de Oceanía consiguió un empate milagroso en el último minuto de partido de la mano de su nuevo héroe nacional Wiston Reid.

Reid se metió en los libros de la FIFA y junto a él su país que con el empate ante Eslovaquia logró su primer punto en un Mundial en toda su historia.

El partido, que se realizó en el Estadio Royal Bafokeng, de la ciudad de Rustenburgo, en Sudáfrica, se disputó sin mucha brillantez Aunque fue Eslovaquia quien propuso más al ataque.

El primer tiempo se fue en blanco, pero recién iniciada la segunda mitad, Vittek tuvo la oportunidad de abrir el marcador y la aprovechó.

Un centro desde la derecha encontró bien ubicado al jugador eslovaco para que cabeceara a placer a la esquina inferior derecha de Paston, el portero de Nueva Zelanda.

Todo parecía escrito. Llegaron los últimos minutos de partido y Eslovaquia celebraba sus primeros tres puntos en el Mundial, pero apareció el milagro de Nueva Zelanda y la historia cambió en el último minuto de partido.

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