Enlaces para accesibilidad

Abogado: Breivik 'está trastornado'

  • Voz de América - Redacción

Geir Lippestad, el abogado de Breivik, el sospechoso por los ataques en Oslo, declaró que "todo el caso indica que tiene trastornos mentales".

Geir Lippestad, el abogado de Anders Behring Breivik, el sospechoso por la masacre ocurrida en Noruega, dijo en una conferencia de prensa que "todo el caso indica que tiene trastornos mentales".

Breivik se denomina como un soldado de la guerra contra lo que el piensa que es una una colonización musulmana en Europa. Además, ha mencionado que es miembro de una organización que tiene varias células en otros países.

Aunque se declaró no culpable por los ataques del pasado viernes, 22 de julio (2011), el sospechoso admitió haber participado en el ataque. Su abogado dijo en una entrevista que Breivik le preguntó cuantas personas había matado.

Lippestad también ha declarado que Breivik está sorprendido de haber sido capturado por la policia, en vez de haber sido abatido inmediatamente.

El acusado tampoco está conciente de las reacciones del mundo entero tras los ataques, aseguró el abogado, quien aclaró además que Breivik no ha visto a sus familiares.

Por su parte, el padre de Breivik, el diplomático retirado Jens Breivik, dijo a la prensa en Francia que se siente avergonzado y que prefería que su hijo se hubiera suicidado antes que llevar a cabo la matanza.

Lippestad le dijo a la prensa que su cliente "espera que esto sea el comienzo de una guerra que durará 60 años. Pero su estado mental está,... bueno, no quiero comentar más sobre su estado mental, pero eso es lo que cree".

El licenciado explicó que Breivik había tomado drogas para permanecer "fuerte, eficaz y despierto".

Breivik enfrentó la audiencia acusaciones por terrorismo por supuestamente haber colocado la bomba que explotó frente a las oficinas del primer ministro de Noruega, en Oslo, y luego llevar a cabo un tiroteo en un campamento del Partido Laborista para jóvenes en Utoeya.

Ambos ataques causaron 76 muertes, de las cuales 68 fueron asesinadas en el campamento y ocho en el atentado en las oficinas del primer ministro de Noruega. Las autoridades noruegas han dicho que además hay un número desconocido de desaparecidos.

El abogado dijo que su cliente confesó la autoría de los dos ataques, pero negó haber cometido crimen alguno y dijo que su defendido cree que sus acciones fueron “atroces” pero necesarias para impulsar una “revolución” en la sociedad noruega, y "salvar a Europa".

Mientras tanto, el fiscal Christian Hatlo dijo que Breivik "parecía poco afectado por lo que ha pasado".

El sospechoso de 32 años de edad se apareció en el tribunal por una puerta escondida y según Lippestad, Breivik quiere que la audiencia sea pública.

Los fiscales dijeron que solicitarán que Breivik permanezca detenido por 8 semanas en vez de las tradicionales 4 semanas permitidas antes de que el juez tenga que renovar la orden de detención.

El viernes 22 de julio, poco antes del ataque, Breivik publicó una larga diatriba en internet, donde protestaba contra el avance del islamismo en Europa debido a la inmigración musulmana. Por tal razón, reclamaba revancha contra los liberales y los acusaba de traicionar al cristianismo al promover el multiculturalismo.

El ataque en Noruega fue el primero de tal magnitud de violencia desde la ocupación Nazi, durante la Segunda Guerra Mundial.

En Noruega, la pena máxima es de 21 años de cárcel. Sin embargo, algunos han sugerido restituir la pena de muerte en este caso.

El primer ministro Jens Stoltenberg dijo que Noruega enfrenta una tragedia nacional. El domingo 24 de julio, el líder noruego encabezó un servicio religioso en la Catedral de Oslo. Entre los dolientes se encontraba el rey Harald y la reina Sonja, quienes lloraron abiertamente junto a los ciudadanos noruegos que se congregaron en el lugar y dejaron flores y velas frente a la Catedral.

Knut Storberget, el ministro de Justicia del país, felicitó a la policia noruega por su respuesta a los ataques el pasado viernes, declarando que hicieron un trabajo "fantástico". Sin embargo, la policia ha sido criticada por tardar más de una hora en llegar a la isla de Utoeya.

Storberget declaró que todavía hay empleados desaparecidas de su departamento tras los ataques y dijo que "tienen personas muy afectadas por esto y estamos sin oficinas".

XS
SM
MD
LG