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El Congreso se enfoca en la crisis en la frontera

  • Voz de América - Redacción

Familias de inmigrantes protestan frente a la Casa Blanca el trato que se da a los niños centroamericanos.

Familias de inmigrantes protestan frente a la Casa Blanca el trato que se da a los niños centroamericanos.

El tiempo se acaba para decidir sobre el pedido de Obama, puesto que el Congreso entra a un receso desde principios de agosto hasta principios de septiembre.

Esta semana podría haber señales de lo que pueda decidir el Congreso sobre los fondos solicitados por el presidente Barack Obama para solucionar la crisis en la frontera sur de Estados Unidos.

Todo mundo está de acuerdo en que la situación es intolerable: niños sin compañía de adultos que arriesgan sus vidas para llegar a Estados Unidos, que son albergados en el hacinamiento de los centros de detención, sin poder ser deportados de manera expedita de acuerdo a las leyes actuales estadounidenses.

El congresista republicano por Virginia, Bob Goodlatte, opina que primero debe haber leyes más duras para controlar la frontera.

“Deberíamos enfocarnos en los fondos necesarios para asegurarnos de que podemos detener a la gente y regresarla a sus países de origen. La mayor parte del dinero que el presidente está solicitando es solo para continuar el proceso de transportar a estos niños –y por cierto que también adultos—al interior de Estados Unidos”.

Además lea Crisis en la Fronterahttp://www.voanoticias.com/section/ninos-inmigrantes/4852.html

Pero un aumento de la vigilancia en la frontera no resolverá el problema por sí solo, porque la ley ordena que los detenidos que no sean mexicanos deban ser llevados ante un juez de migración.

El fiscal general, Eric Holder opina que si bien se está cumpliendo con las leyes de inmigración, esto no basta. "Nuestras leyes de inmigración no funcionan. Por eso es que necesitamos una reforma inmigratoria integral”, señala.

De acuerdo con el senador republicano, John Cornyn, la culpa de la crisis en la frontera es del presidente Obama.

“Hay un poderoso incentivo para que la gente viaje a Estados Unidos", dice Cornyn. "Obviamente entendemos a la gente que quiere la oportunidad de huir de la violencia, pero es el presidente quien ha animado a los niños y a sus padres a hacer este viaje tan peligroso, sugiriendo que no se hará cumplir con la ley”.

El senador demócrata Robert Menéndez desestima tales críticas y en cambio, señala la paralización en el Congreso.

“Es fácil decir ‘No’. Es mucho más difícil ser constructivo. Y hasta ahora, lo que he escuchado en respuesta a esta crisis es la negatividad del No, las críticas al presidente por usar sus poderes ejecutivos cuando el Congreso no cumple con lo que le toca", dice.

Mientras tanto el tiempo se acaba para decidir sobre el pedido de Obama, puesto que el Congreso entra a un receso desde principios de agosto hasta los primeros días de septiembre.

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