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La música puede contaminar

  • Ted Landphair

La Agencia de Protección Ambiental publicó algunas advertencias acerca de los efectos de “sonidos perturbadores o no deseados”.

La Agencia de Protección Ambiental publicó algunas advertencias acerca de los efectos de “sonidos perturbadores o no deseados”.

Un grupo de psicólogos pruebó que la música a ciertos niveles y presente en todos los lugares podría interferir con sus actividades diarias.

Si usted está leyendo este artículo, es porque probablemente le gusta la música, por lo menos un poco.

El problema aparece cuando en muchos lugares, por todo Estados Unidos, uno se ve forzado en ocasiones a escuchar el selecto gusto musical de alguien más.

Los psicólogos llaman a esta tendencia de los lugares como “audio arquitectura” o “tapiz musical”.

Los psicólogos llaman a esta tendencia de los lugares como “audio arquitectura” o “tapiz musical”.

Digamos por ejemplo que acaba de arribar a un aeropuerto. En la terminal, la camioneta que te está llevando a la estación, donde rentarás un auto, tiene la música “de fondo”, más ruidos del medio ambiente.

Entras en tu auto y hay de nuevo paz y tranquilidad, pero no abras la ventanilla, porque quien viene manejando al lado tuyo ya lo hizo, y los parlantes de su auto retumban a un nivel tal que todo el carro tiembla.

Sintiéndote agradecido, regresas a tu hotel, solo para escuchar la agridulce música conocida como “de elevador”, incluso fuera del elevador.

Contaminación acústica


Ya en la tienda de recuerdos, encuentras más canciones. Decides tomar el elevador, y sorprendentemente hay más música “de elevador”.

Decides salir a cenar y terminas en un lugar donde la administración piensa que cierto tipo de música va a estimular tus habilidades de buen conversador e incluso aumentará tu apetito. Piensas que es lo peor, cuando de repente entra al lugar un individuo tocando el violín o algún otro instrumento, o peor aún un mariachi.

Los psicólogos llaman a esta tendencia de los lugares como “audio arquitectura” o “tapiz musical”, y está específicamente diseñada para poner a quien la escucha de un cierto humor, ya sea para comprar, o para comer más de lo normal.
Y tu,¿estás consciente de que tu música podría estar afectando a otros?

El gobierno de Estados Unidos ha considerado este estado como “contaminación auditiva”, especialmente cuando las administraciones de los lugares tienden a manipular la música. No solo el Instituto Nacional de Salud ha advertido acerca de la pérdida de oído debido a la exposición a sonidos en un volumen extra alto. La Agencia de Protección Ambiental ha incluso publicado algunas advertencias acerca de los efectos de “sonidos perturbadores o no deseados”.

La contaminación acústica no sólo propviene de la música, sino también de la enorme cantidad de ruidos que encontramos en nuestro día a día.

La contaminación acústica no sólo propviene de la música, sino también de la enorme cantidad de ruidos que encontramos en nuestro día a día.

Los últimos anuncios dicen algo como “el sonido se convierte en algo no deseado cuando interfiere con actividades normales como dormir, conversar, o que disminuye o interrumpe la calidad de vida de uno".

El hecho de que no pueda ver, probar u oler puede ser la explicación a porqué no se le ha puesto atención como se le da a otro tipo de contaminación, como la contaminación del aire o el agua. El aire a nuestro alrededor está constantemente sobrecargado con sonidos y a pesar de eso muchos podríamos decir que no estamos rodeados de ruido.

Este sentimiento de “fastidio” puede tener grandes consecuencias, principalmente en el estado de salud de uno.

La música puede ser tanto relajante como salvaje, sin embargo, cuando se trata del espacio compartido muchos preferirían escuchar una tercera opción musical: paz, tranquilidad y silencio.
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