Enlaces para accesibilidad

Muertos de calor


En el área de la capital, los turistas que visitan la ciudad se detienen ante las fuentes de las plazas para, al menos, sumergir los pies en el agua fresca.

En el área de la capital, los turistas que visitan la ciudad se detienen ante las fuentes de las plazas para, al menos, sumergir los pies en el agua fresca.

“Cuando hace calor nadie tiene ganas de comprar algo para comer” se queja Neil, un vendedor de productos panificados que elabora en su propia casa y vende en la Feria de Granjeros en Old Town Alexandria.

Las tres horas que ha pasado bajo la pequeña tienda instalada en el mercado, tratando de vender rosquillas, empanadas y sus exclusivos “pao de queijo” elaborados con una “receta de mi abuela brasileña”, se han hecho lentas y por momentos insoportables.

El estado de Virginia, como toda la costa este del país, se derrite bajo el intenso calor. Miles de personas han tenido que asistir a las emergencias de los hospitales. Las recomendaciones de mantenerse hidratados -bebiendo mucha agua- y protegidos del calor, no siempre pueden ser cumplidas por quienes tienen que trabajar en las calles.

La temperatura en el área de la ciudad de Washington alcanzó los 40 grados por la tarde y con la humedad asociada, generaba una sensación térmica aún más alta.

Al caer la tarde, muchos regresaban de su trabajo y al pasar por la Feria de frutas y verduras en Old Town Alexandria, simplemente saludaban a los puesteros y seguían el camino a casa. Cualquier cosa para evitar quedar expuestos al sopor del fin del día.

Algunos de los vendedores comenzaban la poco grata tarea de cargar todo en sus vehículos, transpirando profusamente bajo el intenso calor, y con la frustración de no haber vendido casi nada.

Entre el calor y la cantidad de gente que está en sus vacaciones de verano, la clientela casi desapareció.

Las altas temperaturas no sólo impactaron a la capital de los Estados Unidos. Desde Texas hasta Nueva York, por toda la costa este del país, la columna en el termómetro superó los 40 grados, informó la agencia del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés).

La baja presión atmosférica generó las condiciones para algunas tormentas eléctricas y las lluvias, que apenas duraron un par de horas, no lograron ofrecer ningún alivio.

En el área de la capital, los turistas que visitan la ciudad se detienen ante las fuentes de las plazas para, al menos, sumergir los pies en el agua fresca durante algunos momentos.

“Es un alivio nada más que temporario”, dice Greg, un turista llegado a la ciudad desde Georgia, sentado al borde de la fuente. Pero, “sirve para recuperar aliento y seguir recorriendo estos lugares históricos bellísimos”, agrega.

En total son “dieciséis estados los que están sometidos, bien sea, a un alerta por mucho calor o bien a un alerta por calor excesivo, es decir temperaturas peligrosas durante un período prolongado, que pueden causar enfermedades', indicó Bruce Sullivan, de la NOAA.

En varias ciudades de la costa este el calor batió récords de altas temperatura con promedios que en el mes de julio alcanzaron a 28,4 grados Celsius, lo que equivale al máximo histórico de julio de 1993, indicó la NOAA.

Julio fue el mes más caluroso de toda la historia de algunos estados de la costa dell Atlántico, que no se caracterizan por ser muy cálidos, como Rhode Island y Delaware.

XS
SM
MD
LG