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Motociclistas honran a soldados caídos en acción

  • Adam Phillips

El Club de Motociclistas Veteranos de Guerra de Estados Unidos en Long Island, participa del homenaje. (A. Phillips/VOA)

El Club de Motociclistas Veteranos de Guerra de Estados Unidos en Long Island, participa del homenaje. (A. Phillips/VOA)

El desfile de los motociclistas en recuerdo de los caídos, muestra el otro lado de la historia, el de aquellos que esperan que nadie olvide las vidas perdidas.

En el Día del Recuerdo de los Soldados Caídos en Acción, los ciudadanos de Estados Unidos honran el recuerdo de los militares que murieron en las guerras en defensa de la nación.

Pero algunas veces, más allá de los despliegues de símbolos patrióticos y de las barbacoas que dan el puntapié inicial a la temporada de verano, se llega a olvidar a algunos soldados en particular. Sin embargo, el desfile de los motociclistas en defensa del recuerdo de los caídos, muestra el otro lado de la historia, el de aquellos que esperan que nadie olvide las vidas perdidas.

El estruendo de cientos de relucientes motocicletas Harley Davidson y el sonido de la música country, le da al encuentro del Club de Motociclistas Veteranos de Guerra de Estados Unidos en Long Island, Nueva York, un clima festivo.

Los recuerdos de los veteranos

La cita se produjo como preparación a lo que este domingo 27 de mayo de 2012 fue el “Desfile Rolling Thunder del Día de los Caídos en Acción”, cuando más de 1 millón de motociclistas se reúnen en Washington.

Esto, dice el veterano de la guerra de Vietnam, Brian Prochaska, es una misión muy seria. “Vamos a rendir tributo a nuestros camaradas caídos” dice Prochaska. "Como mi amigo Walter, por supuesto. Nunca voy a olvidarlo. Siempre lo tengo en mis recuerdos, casi todos los días”.

El veterano del Cuerpo de Infantes de Marina, Brian Prochaska, recuerda a su amigo Walter. (A. Phillips/VOA)

El veterano del Cuerpo de Infantes de Marina, Brian Prochaska, recuerda a su amigo Walter. (A. Phillips/VOA)

Walter Bienkowski, de quien habla Prochaska, murió en Vietnam en 1965. “Era uno de los tipos más duros que he conocido en toda mi vida”, recuerda, “y cuando nos enteramos que había muerto, fue algo que nos produjo un impacto tremendo a todos. Como resultado de su muerte, quien de nosotros nos unimos al Cuerpo de Infantes de Marina en una suerte de peregrinaje y todos sobrevivimos gracias a Dios. Pero me imagino que eso no hizo ninguna diferencia, porque de todas formas Walter no está aquí con nosotros. Nunca regresará”, lamenta.

Como Prochaska, Frank Tepedino también usa un chaleco de cuero negro decorado con las insignas que lo identifican como veterano del Cuerpo de Infantes de Marina y un integrante del club.

“Mi presencia aquí es para recordar a mi primo Vinnie, quien era piloto naval y fue derribado en Vietnam”, dice Tepedino. “Vinnie era un tipo genial, un hombre de familia, casado y con tres hijos e infelizmente fue derribado y nunca consiguieron recuperar sus restos, nunca lo encontraron”.

Emoción

Los hombres adoptan la posición de firmes y colocan su mano derecha sobre el corazón, en tanto un músico con una gaita entona “Amazing Grace”. La atmosfera se vuelve pesada de la emoción. Len Williams, quien de define a si mismo como “incondicional”, recuerda a su hermano.

“Con Danny crecimos en un hogar de huérfanos”, recuerda Williams. “Después determinar la secunaria, él decidido integrarse al servicio militar inmediatamente. Fue destinado a los Boinas Verdes, las Fuerzas Especiales y su campamento de Boinas Verdes fue arrasado en su primer enfrentamiento con los tanques enermigos del norte. Él nos amaba. Nosotros lo amabamos. Él amaba su país y obviamente nosotros seguimos orando porque no sabemos 100% que paso con él. Desde entonces sentimos su falta y continuamos orando por su regreso”.

Madres Estrella Dorada

Por su parte, Michelle McNaughton se convirtió en una “Madre Estrella Dorada”, cuando su hijo, el sargenton del ejército James McNaughton, murió en Irak en 2005.

La Madre “Estrella Dorada”, JoAnne Lyles muestra la identificación de su hijo. (A. Phillips/VOA)

La Madre “Estrella Dorada”, JoAnne Lyles muestra la identificación de su hijo. (A. Phillips/VOA)

“Era muy divertido. Siempre tenía algo gracioso que decir”, recuerda Michelle McNaughton. “Algunas cosas que decía no se pueden repetir y en otra uno solamente decía ‘ooh’. Tenía muy buena presencia. Pelo negro. Grandes ojos negros. Y también era un buen amigo de sus amigos y ellos, con quienes era amigo desde la secundaria pueden decir el tipo de persona que era y el gran amigo que era. Y no pasa un solo día en el que yo no espere que él aparezca por la puerta de la casa. Esa es la parte más difícil para mi. El Día de los Caídos en Acción tiene un significado completamente diferente para mi desde que mi hijo murió”.

Este sentimiento encuentra eco en otro “Madre Estrella Dorada”, Joanne Lyles, cuyo hijo, Jordan Haerter, murió en 2008 tras un ataque de un suicida. Ella lementa que para la mayoría de los estadounidenses el Día de los Caídos en Acción simplemente significa un fin de semana largo, barbacoa y quizás un desfile militar.

“Recuerdo que cuando era pequeña participaba de los desfiles de este día, primero como Girl Scout y después como guardia y nunca pensaba en realidad en el verdadero significado del Día de los Caídos en Acción”, dice Lyles.

“El desfile terminaba en el cementerio y yo pensaba que era toda gente mayor la que estaba enterrada allí. Pero ahora se muy bien que también hay jóvenes allí, quienes han muerto en las Guerra en bien de nuestro país y no creo que la gente entienda eso porque yo no lo sabía. Cuando vero a mis amigos, a mis sobrinos y sobrinas tener sus hijos y todas esas cosas y pienso que nunca tendré la experiencia de ser abuela, es algo muy difícil, es una herida que no sana”, afirma.

Como estas madres, algunos pensarán en sus amigos o familiars y recordarán a los Caídos en Acción.

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