Enlaces para accesibilidad

Ex refugiado de Sudán corre para EE.UU.

  • Tom Banse - Portland, Oregon

 Lopez Lomong (segundo desde la izquierda) compite durante las eliminatorias para formar el equipo olímpico de 2012, en Eugene, Oregon. [Foto: T. Banse/VOA] .

Lopez Lomong (segundo desde la izquierda) compite durante las eliminatorias para formar el equipo olímpico de 2012, en Eugene, Oregon. [Foto: T. Banse/VOA] .

Lopez Lomong empezó a correr a los tres años, para escapar en la guerra civil de Sudán. Hoy es el abanderado de Estados Unidos para las olimpiadas.

Muchos atletas que encabezan a sus equipos para las olimpiadas de Londres han superado la adversidad. El corredor de distancia nacido en África, Lopez Lomong, quien alguna vez fue un “niño perdido” en Sudán, es uno de ellos.

El atleta de 27 años ha pasado la última década haciendo una vida nueva para sí mismo en Estados Unidos. El año pasado se mudó a la ciudad de Portland, Oregon, y espera impulsar su éxito olímpico en una mayor atención y ayuda para su país de origen.

Lomong empezó a correr cuando tenía seis años y no se detuvo por tres días y tres noches, escapando de los soldados rebeldes durante la guerra civil de Sudán. Él y miles de otros niños refugiados se volvieron conocidos como “los niños perdidos de Sudán”.

Muchos fueron eventualmente relocalizados en Estados Unidos cuando eran adolescentes. Lomong tenía 16 cuando llegó a dicho país, en 2001. Seis años después, se convirtió en ciudadano estadounidense. “Estoy muy agradecido de los estadounidenses por abrirme sus manos”, dice.

Lopez Lomong ahora es un corredor profesional. A principios del año pasado, se mudó desde Arizona a los suburbios de Portland para unirse a un grupo de entrenamiento de élite auspiciado por el gigante de ropa deportiva Nike. Seis corredores de distancia de ese grupo, incluido Lomong, han clasificado para los juegos de Londres.

“Estoy feliz de tener un grupo de gente que trabajan cada día para ser capaces de estar en ese podio, trabajar en equipo y representar a este gran país”, asegura Lomong.

Éste será su segundo viaje a las olimpiadas. En los juegos de verano de Beijing, China, en 2008, Lomong fue eliminado en las semifinales de la carrera de 1.500 metros. Ese año, a sus compañeros de equipo les pareció que su historia y su personalidad eran tan irresistibles que lo eligieron para ser el portador de la bandera de Estados Unidos en la ceremonia de apertura.

El mes pasado, en las pruebas olímpicas de 2012 en Estados Unidos en Eugene, Oregon, Lomong terminó tercero en los 5.000 metros de carrera, en una furiosa carrera hacia la meta.

El estrecho acercamiento de Lomong dentro de los primeros tres lugares provocó ciertos momentos de nerviosismo para sus auspiciadores y sus socios sin fines de lucro.

Una de las personas que apoyaba al atleta desde las gradas era Steve Haas, vicepresidente del grupo de ayuda cristiano World Vision, ubicado en los suburbios de Seattle.

“Yo, como muchas personas que están aquí, realmente quería que este muchacho tuviera éxito”, dice Haas. “Él representa más que un simple atleta tratando de ganar la gloria en un deporte individual. Él realmente carga el país por sí solo, la grandeza de los Estados Unidos sobre sus hombros, pero también las esperanzas y sueños de muchas personas de Sudán del Sur”.

Lomong está prestado su popularidad a los efuerzos de World Vision para recaudar dinero para sus proyectos de ayuda al hambre, la salud y el agua en Sudán del Sur. En enero próximo, él y Haas planean volar al este de África.

“El objetivo completo es darle un buen vistazo a lo que World Vision está haciendo, de forma que él pueda volver y contar la historia no sólo acerca de lo que la organización hace, sino también de las necesidades específicas de su propio país”, dice Haaas.

El vicepresidente de World Vision describe la organización como la agencia de ayuda internacional más grande de Sudán del Sur. El país ganó su independencia sólo hace un año, pero los conflictos étnicos que siguen en curso y las pobres cosechas continúan afectando a la nueva nación.

Lomong espera hacer una diferencia positiva en esta situación. Su asociación con la caridad ya ha recaudado 150 mil dólares para los proyectos de Sudán del Sur, con relativamente poca publicidad hasta ahora.

Muestre comentarios

XS
SM
MD
LG