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Lágrimas sudafricanas


Aaliyah Tau no quiere recordar lo que sucedió en Sudáfrica al enfrentarse a los uruguayos.

Aaliyah Tau no quiere recordar lo que sucedió en Sudáfrica al enfrentarse a los uruguayos.

El partido entre Uruguay y Sudáfrica tiene de mal humor a muchos, no sólo en Johannesburgo, sino en otras ciudades.

El partido terminó tres a cero, ganando Uruguay y de inmediato no se hizo más que hablar de la derrota del país anfitrión.

El partido tenía un significado para los sudafricanos, se jugaba en una fecha clave, el 16 de junio, el día de la juventud.

Los uruguayos no sintieron compasión y salieron a la cancha a ganar y lo hicieron.

Hoy el país despertó de luto y en el hotel no se habla, no se escucha una “vuvuzela” y nadie quiere mencionar la “tragedia”.

“Era una fecha muy especial. Lo que pasó en Soweto y el día del encuentro tenia un significado especial”, dice Marno Mathang, guardia de seguridad.

Sucede que en 1976, la policía asesinó a jóvenes que se manifestaban en contra de la mala educación que recibían por ser negros. Con la llegada de la democracia se instauro el 16 de junio como el día de la juventud.

Najaira González, quien vive en Sacramento, California, considera que lo qué menos uno debe pensar es en lo que sucedió en Soweto.

“Ellos (Uruguay) vivieron a jugar y a ganar. No vinieron a pensar en lo que sucedió hace años y que debían perder para complacer a los sudafricanos”, dijo González en medio del desayuno.

El restaurante del hotel, parecía una reunión de expertos de futbol. Hombres y mujeres hablaban de la derrota de los sudafricanos y lo que debieron haber hecho.

Hoy, por vez primera vi a los sudafricanos callados, sin vuvuzelas, sin sonrisas en sus rostros y sin esperanzas.

“Esto nos desanima, desanima al equipo, a la gente. Teníamos que haber ganado, pero perdimos”, dijo Aaliyah Tau mientras me ofrecía más café y mientras su mirada se perdía en la derrota de ayer (06/16/2010).

La verdad que no se trato de uno a cero o un dos a uno, sino de un tres a cero, suficiente como para olvidarse de la “vuvuzela”, de ir a trabajar y de seguir viendo futbol.

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