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La educación en América Latina

  • Federica Narancio

Los panelistas hablaron sobre los retos que enfrentan a futuro las escuelas latinoamericanas.

Los panelistas hablaron sobre los retos que enfrentan a futuro las escuelas latinoamericanas.

El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y el vicepresidente electo del Uruguay, Danilo Astori, participaron de un taller sobre la educación en América Latina y los retos que enfrentan las escuelas para frenar la deserción de los alumnos.

Incentivar la educación desde una temprana edad, mejorar la calidad docente y asegurar que los jóvenes hagan una transición exitosa de la escuela al trabajo son los desafíos que enfrentan las escuelas latinoamericanas a futuro, según un taller auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Uruguay.

Del taller participaron el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y el ex presidente del organismo, Enrique Iglesias. También participaron el vicepresidente electo del Uruguay, Danilo Astori, y la actual ministra de Educación y Cultura del Uruguay, María Simon.

Moreno dijo que el rol del BID es ayudar a que las escuelas latinoamericanas ingresen al siglo XXI con reformas que incentiven los tres pilares mencionados anteriormente: ayudar a que los alumnos ingresen al mercado laboral, incentivar la formación del profesorado e invertir en la educación preescolar.

Un video elaborado por el banco mostró cuáles son las oportunidades y desafíos que enfrenta la educación pública en América Latina. Según el informe, “el abandono escolar explica la gran mayoría de los fracasos para completar la educación Primaria y Secundaria” en la región.

América Latina sufre de una severa inequidad, de acuerdo al BID.

El estatus socioeconómico de los alumnos es un determinante grave de los logros educativos en la región. Los niños que provienen de situaciones vulnerables, más allá de su género y raza, entran a la escuela más tarde, repiten más grados, abandonan antes la educación y no les va tan bien en las pruebas de aprendizaje.

Si bien hace 50 años uno de cada diez jóvenes asistían a Secundaria y hoy el número subió a siete de cada diez, solamente uno de cada dos jóvenes completa este nivel de educación.

La Secundaria es “un pasaporte” para que se superen en el mundo laboral, según el BID, y los que no logran completarla quedan atrapados en el ciclo de la pobreza.

Gran parte del abandono escolar se debe a que la educación que reciben no es relevante para que se desarrollen social y laboralmente.

El reto para las escuelas latinoamericanas es “proveer educación de calidad y relevante que los retenga en la escuela y les permita ejercitar trabajos productivos”, según el organismo.

En el caso de Uruguay, la ministra de Educación y Cultura, María Simon, destacó la implementación del que quizá fue el plan educativo más ambicioso del gobierno del presidente Tabaré Vázquez: el Plan Ceibal.

Simon explicó que este plan consiste en darle una computadora por niño y por maestra de todas las escuelas públicas. También acceden a este proyecto las escuelas privadas según la cuota que se paga por ese niño.

La ministra dijo, sin embargo, que el Plan Ceibal “es mucho más que entregar computadoras”.

“Es un cambio fundamental en la manera de aprender, que lleva junto con otras herramientas e ideas, a que la educación se centre en el que aprende. El que aprende toma un rol activo y el maestro toma su mejor papel, el de ayudar a aprender, a estimular”, aseguró.

Astori, por su parte, dijo que la educación no debe pensarse en función de los partidos políticos individualmente considerados, ni en función de los gobiernos de turno. “Hay que pensar por encima de esto y establecer respuestas de largo aliento”, dijo el vicepresidente electo.

Los desafíos que enfrenta Uruguay, dijo, son acercar la enseñanza media al mundo laboral, incentivar la investigación como forma de crear conocimiento, diversificar la propuesta educativa y descentralizar la educación, esto es, llevar las universidades al interior del país.

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