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La censura tiene muchas formas


La violencia en Caracas es un problema al que el gobierno no ha conseguido dar solución.

La violencia en Caracas es un problema al que el gobierno no ha conseguido dar solución.

Para el director del diario Hora Cero de Panamá, James Aparicio, la decisión de un juzgado de Venezuela de censurar al diario “El Nacional”, es un retroceso para la democracia, la prensa y los derechos personales.

En diálogo con voanoticias.com Aparicio que actualmente dirige Hora Cero, lo que se vive en Venezuela en la actualidad es “una de las más conocidas y clásicas formas de censura”.

Aparicio recordó que Panamá supo vivir épocas donde se aplicaron todas las formas de censura contra la prensa y que la aplicación de restricciones al trabajo de la prensa, en lo que definió como "mano dura e intolerancia", responde a una filosofía donde los gobernantes “ven como amenaza lo que no esté amparado en su visión de sumisión”.

El director de Hora Cero de Panamá señaló que “infelizmente, los asaltos, crímenes, el narcotráfico, las ejecuciones son parte de la vida diaria de la sociedad latinoamericana” y pretender ignorarlo “no cambiará la realidad, ni mandará un mensaje al crimen para que no actué”.

Mejor aún, Aparicio sostiene que “la censura impuesta en Venezuela, en este caso, es una muestra de debilidad del gobierno y tiene como propósito tratar de esconder la incapacidad para combatir las bandas criminales y reducir los asesinatos, que afectan al pueblo venezolano”.

En forma terminante el director de Hora Cero de Panamá, sostuvo que “la censura es como el terrorismo: se impone a la fuerza y causa daño” y criticó el hecho de que “Venezuela este secuestrada por una paranoia inaceptable e imperdonable”. En su opinión, “imponer una censura directa y previa no cambiará la realidad de Venezuela, porque el silencio y el oscurantismo así lo quiera”.

Criticas al gobierno y la prensa

En Montevideo, Uruguay, en diálogo con voanoticias.com, Eileen Hudson, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Montevideo, dijo que “este caso no puede hablarse de censura como tal, pero tampoco puede analizarse el hecho con parámetros normales".

Destacó que "este es un buen ejemplo de lucha de poder. ¿Era indispensable difundir en agosto de 2010 una foto obtenida en diciembre de 2009?” señaló en referencia a la decisión editorial de “El Nacional” de publicar la cuestionada foto, y reclamó que “quien decide publicar esa información, debe ser capaz de obtener una fotografía actual que ilustre la situación que denuncia. De otra manera es fácil que se ponga en tela de juicio el valor informativo de su trabajo".

Pero a la misma vez consideró de oportunismo la reacción del gobierno de Venezuela, porque “Chávez aprovecha –una vez más- la oportunidad que le ofrece El Nacional para reprimir con dureza la libertad de prensa en Venezuela”, por lo tanto, “reprobado para los dos", agregó la decana.

En cambio, Luis Curbelo, periodista y secretario de relaciones internacionales de la Asociación de la Prensa Uruguaya, en declaraciones a título personal (y no como opinión de la APU), consideró que el hecho de “impedirle a un medio por un día o treinta de desarrollar su actividad y publicar fotos, textos, lo que sea, es, notoriamente, un acto de censura”.

El derecho a informar

Desde la ciudad de Nueva York, en tanto, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) vinculó la decisión del juzgado venezolano a un interés electoral del gobierno.

En una declaración la CPJ sostiene que la medida “es un intento de censurar la cobertura informativa sobre actividades delictivas en las semanas previas a las elecciones legislativas del 26 de septiembre”.

"Los periodistas tienen derecho a informar ampliamente sobre temas de interés público. Exhortamos a las autoridades judiciales a revertir la medida en la instancia de apelación", señaló Carlos Lauría, coordinador del programa de las Américas del CPJ.

"Es crucial que los venezolanos permanezcan informados sobre temas de interés público como la violencia y el aumento de la criminalidad, especialmente en el período pre-electoral", concluyó el portavoz de la CPJ.

OEA y ONU expresan "desacuerdo"

Los relatores para la libertad de expresión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA) expresaron su desacuerdo con la decisión de un tribunal venezolano de prohibir durante un mes a la prensa la publicación de contenidos "violentos" o "agresivos", lo que para ambos constituye "una medida de censura previa".

"Las relatorías para la libertad de expresión de la OEA y la ONU hacen un llamado urgente a las autoridades venezolanas para que revisen las decisiones adoptadas en contra de los medios de comunicación y restablezcan las garantías plenas para el ejercicio de la libre expresión", agrega el comunicado conjunto.

Los representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), Catalina Botero, y de la ONU, el guatemalteco Frank La Rue, quienes desde el 9 de agosto y hasta el día 25 visitan México, señalaron que una medida como la prohibición de publicar determinados contenidos "compromete seriamente el derecho a la libertad de expresión" en Venezuela.

La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de 2000, establece en su quinto punto que la censura previa "debe estar prohibida por la ley".

Los relatores manifiestan su "preocupación" con la medida y advierten que, "de mantenerse esta decisión judicial, obligará a los medios de comunicación a abstenerse de informar sobre una amplia gama de asuntos de interés público que la sociedad venezolana tiene derecho a conocer".

Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que "el país exige respeto" ante la "pornografía" que a su juicio publican algunos diarios locales, en medio de la nueva polémica por la prohibición de publicar fotos de violencia o sangre.

Federica Narancio colaboró con esta historia desde Montevideo, Uruguay.

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