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Jóvenes ponen manos a la obra

  • Faiza Elmasry

La misión del programa es educar a los jóvenes sobre temas financieros y prepararlos para entrar a la fuerza laboral.

La misión del programa es educar a los jóvenes sobre temas financieros y prepararlos para entrar a la fuerza laboral.

Un programa educacional entrena a la juventud para desarrollar sus propios negocios.

El programa Junior Achievement (Logros juveniles) celebra su aniversario número 90 este año.

Esta organización sin fines de lucro educa a los jóvenes sobre el desarrollo empresarial.

Recientemente, la entidad realizó una encuesta que indica que cerca del 50 por ciento de los adolescentes anhela tener su propio negocio algún día.

La misión del programa es educar a los jóvenes sobre temas financieros y prepararlos para entrar a la fuerza laboral.

Jack Kosakowsky, vicepresidente ejecutivo de la organización, dice que actualmente 9,2 millones de jóvenes en 123 países se benefician del programa.

“Colocamos a la gente joven en situaciones donde puedan dedicarse a una actividad. Por ejemplo, que empiecen su propia mini compañía estudiantil (donde ellos) puedan experimentar los mismos retos que los adultos tienen cuando comienzan un negocio”, dijo Kosakawsky.

Variedad de intereses

Los jóvenes se interesan en una variedad de negosios, dice Kosakawsky, incluyendo compañías relacionadas al medio ambiente.

“Hemos tenido compañías que empiezan programas de reciclaje. En Noruega, tuvimos un estudiante que desarrolló un tipo nuevo de calceta para esquiar con un relleno especial, y él pudo patentar el producto y lo sacó al mercado y fue un éxito. También, un estudiante es Sudáfrica desarrolló un artefacto para transportar agua, y también se pudo comercializar”, cuenta

Otro ejemplo es la compañía Higher Grounds Café, en West Hills, California. Empezó con 10 estudiantes, y ahora tiene 50 miembros que trabajan juntos para vender productos certificados como comercio justo, como té orgánico, café y cacao cosechado por campesinos en Africa.

Chellsey Cruz, estudiante de preparatoria, se unió a la empresa hace dos años.

“La inspiración para el negocio fue la película Black Gold (Oro negro), un documental que se estrenó en el festival de cine de Sundance”, cuenta la joven. “Se trata de campesinos en Etiopia que luchar para sobrevivir con el poco dinero que obtienen por su café. Después de ver ese video, decidimos empezar un megocio para ayudarles a obtener precios justos (por su mercancía)”.

Kosakawsky dice que el mercado global ya es más accessible. Dice que los jóvenes tienen una oportunidad única de obtener ganancias y a la vez hacer algo bueno por comunidades alrededor del mundo.

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