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Invirtiendo en el mundo de la escasez

  • Anne Malinee

El uso de irrigación por goteo permite a capesinos en la India incrementar sus cosechas y a su vez sus entradas económicas.

El uso de irrigación por goteo permite a capesinos en la India incrementar sus cosechas y a su vez sus entradas económicas.

Jacqueline Novogratz dice que la pobreza puede ser aliviada trabajando con innovadores alrededor del mundo y fortaleciendo a los pobres para que ellos mismos tomen sus decisiones.

Jacqueline Novogratz tenía 25 años cuando estaba trabajando en Kigali, Ruanda, y vio algo que la detuvo: un muchacho estaba usando un suéter azul de rayas con una montaña bordada en el pecho.

Este no era cualquier suéter. Era el suéter de Jacqueline, uno de sus suéteres de infancia favoritos que había regalado a una organización Americana de caridad hacía como 10 años. Por supuesto, cuando Jacqueline detuvo al muchacho, vio su nombre impreso en el suéter.
“Y he guardado el suéter como metáfora de cómo todos estamos conectados en el mundo y como nuestras acciones -o inacciones- pueden impactar a gente que a lo mejor nunca conoceremos”, dijo ella.

Enlace cultural, huecos económicos

Novogratz fue a Ruanda por una trayectoria indirecta. Siendo la mayor de siete hermanos en una familia militar ella creció con un fuerte deseo de servir a los demás.
“Con un papá en Vietnam y una familia que hablaba de justicia social, yo estaba interesada en el mundo y quería convertirme en un puente,” explicó Jacqueline.

Con un grado en economía y relaciones internacionales, Novogratz trabajó para re-evaluar el financiamiento corporativo en América Latina y luego en África, tratando de aplicar micro financiaciones para desarrollar negocios en áreas de pocos recursos. Ella recuerda en sus memorias, El suéter azul, que se dio cuenta de cómo la gente a la que ella estaba tratando de ayudar resolvió sus propios problemas.

“Aprendí que si nosotros íbamos a provocar un cambio, teníamos que empezar escuchando, sin necesidad de ser los líderes, sino más bien aprendiendo cómo ayudar a los extraordinarios líderes que ya existen,” dice ella.

Lecciones desde Ruanda
Jacqueline con un grupo de mujeres de Ruanda con quienes colaboró para desarrollar una panadería en el mercado de Kigali.

Jacqueline con un grupo de mujeres de Ruanda con quienes colaboró para desarrollar una panadería en el mercado de Kigali.

Novogratz encontró la manera de hacer esto en Ruanda, donde ella se asoció con seis mujeres para organizar el primer banco de micro finanzas del país en 1987.

También trabajó con 20 madres solteras para construir una próspera panadería.

“Creo que nunca antes me sentí tan viva como entonces,” recordó Novogratz.

Siete años después, ya en los Estados Unidos, Novogratz leyó con horror sobre los genocidios en Ruanda en 1994, donde 800,000 Tutsis y Hutus moderados fueron asesinados. Se dio cuenta de que las mujeres con las que había trabajado jugaron todos los papeles considerables en esta barbarie, desde víctimas, a observadores y hasta perpetradoras.

“Fue un momento de confrontar que ángeles y monstruos existen en cada uno de nosotros y que lo que necesitamos en el mundo son sistemas que de verdad hagan salir a flote nuestros mejores ángeles y suprima a los monstros.

Una nueva clase de filantropía

De la A a la Z Textiles produce mallas de larga duración para protección contra la malaria.

De la A a la Z Textiles produce mallas de larga duración para protección contra la malaria.

Novogratz inventó un sistema que ella sintió podría hacer eso.
“Yo he visto como acercamientos tradicionales a la caridad y a la ayuda no resuelven los problemas de pobreza. De hecho, muy frecuentemente crea más dependencia. Por otro lado, los mercados solos no resuelven el problema de la pobreza, muy frecuentemente ignoran a los pobres, no los ven en absoluto”.

En 2001, Novogratz fundó Acumen Fund, una organización sin ánimo de lucro que ofrece un acercamiento a largo plazo, el cual ella llama “capitalismo paciente”.
“La idea es que usted puede invertir en tremendos empresarios que están tratando de determinar cómo traer agua, salud, vivienda o energías alternativas a gente de bajos recursos. No verlos como gente pasiva recibiendo caridad, sino como clientes activos que quieren cambiar su vida.”

Acumen Fund ha invertido cerca de $40 millones de dólares en diferentes iniciativas de negocios en Pakistán, India, y África.
Esas inversiones incluyen el capital base para iniciar una fábrica en Tanzania que emplea 7,000 mujeres y hacen 20 millones de redes de cama cada año, y un sistema de irrigación por goteo para pequeños campesinos en la India, permitiéndole a un campesino promedio aumentar o triplicar sus entradas.

Avanzando Juntos

Jacqueline Novogratz, es la directora de Acumen Fund y recuerda como un simple suéter influenció su trabajo a nivel global.

Jacqueline Novogratz, es la directora de Acumen Fund y recuerda como un simple suéter influenció su trabajo a nivel global.

Novogratz dice que le gustaría concentrarse más en proveer alternativas energéticas a personas de pocos recursos.
“Encontrar soluciones que traigan energía solar económica, luces LED para familias de escasos recursos para poder aumentar su productividad, incrementando las entradas y aumentando su salud.”

Jacqueline Novogratz dice que la pobreza puede ser aliviada trabajando con innovadores alrededor del mundo y fortaleciendo a los pobres para que ellos mismos tomen sus decisiones, tratándolos con respeto. A pesar de los cambios que afrontamos en el mundo, Novogratz insiste que estamos preparados para ellos, si los enfrentamos juntos.

“No me podría sentir más optimista sobre el camino que el mundo tiene a sus pies, solo tenemos que escoger caminarlo”.

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