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Inundaciones en Tailandia

  • Voz de América - Redacción

El plan para salvar el centro de Bangkok genera resentimiento en las zonas residenciales que están fuera de las barreras contra las inundaciones

Los ánimos se caldearon este lunes 31 de octubre a lo largo de una barrera que protege a la capital tailandesa de inundaciones récord, con residentes furiosos intentando obligar a las fuerzas de seguridad a abrir una compuerta que dejó sus casas bajo el agua.

El enfrentamiento en la zona noroeste de la ciudad se produjo en momentos en que la primera ministra, Yingluck Shinawatra, dijo que se está intentando reparar las rupturas en las barreras que están permitiendo que el agua se filtre en el centro de Bangkok, hogar de cientos de lugares de interés cultural y atracciones turísticas, según AP.

A medida que Shinawatra habló sobre salvar a la ciudad central, residentes desesperados utilizaron martillos y piques para romper un dique de tierra junto a la compuerta para liberar el agua que crece. Imágenes de televisión mostraron a los habitantes empujando a un lado los policías que intentan detenerlos.

El plan maestro para salvar el centro de la ciudad de Bangkok sigue generando un gran resentimiento en las zonas residenciales que están fuera de las barreras contra las inundaciones, donde decenas de miles de residentes deben valerse por sí mismos a medida que el agua fluye por las calles residenciales y destruye casas y pertenencias.

Un residente en un distrito en el norte de Bangkok dijo que en su barrio, el agua todavía parece estar creciendo. Dijo que no sabe cuándo bajarán los niveles.

Los meses de inundaciones en el centro de Tailandia han generado masivas cantidades de agua que se desplazaron hacia el sur, hacia la capital.

Decenas de miles de residentes en el área metropolitana de 12 millones de habitantes han huido de la zona en los últimos días en balsas de bambú, furgonetas, camionetas del ejército o a pie, en dirección a tierras más altas en el sur.

Las inundaciones que comenzaron en julio –las peores en el país en 50 años- han cobrado más de 380 vidas. Los daños materiales están por cuantificarse.

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