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Giffords vuelve a reir


La mayoría de personas con heridas de ese calibre suelen sufrir algún nivel de discapacidad el resto de su vida.

La mayoría de personas con heridas de ese calibre suelen sufrir algún nivel de discapacidad el resto de su vida.

La congresista que recibió un disparo en la cabeza rie y habla mientras se recupera a buen ritmo.

La representante Gabrielle Giffords ríe de chistes, reconoce a sus visitas e incluso pudo responder cuando su esposo le preguntó recientemente cómo estaba.

"Mejor", dijo Giffords, una de las primeras palabras que pronuncia desde que la hirieron en la cabeza el 8 de enero.

Tilman Fertitta, un amigo de la familia, describió los encuentros a The Associated Press después visitarla en el hospital TIRR Memorial Hermann de Houston, donde la congresista se somete a una intensa rehabilitación.

Giffords ha mostrado grandes progresos día a día mientras se recupera de sus heridas. Su esposo, el astronauta Mark Kelly, divide sus días entre el hospital y la base donde se entrena para comandar el próximo viaje espacial previsto para abril.

Además, puede caminar sosteniéndose en un dispositivo con ruedas, recitar las letras de canciones fáciles y mantener conversaciones simples, según comunicó su familia, empleados y médicos.

Su esposo, Mark Kelly, dijo que puede hacer preguntas a Giffords y que ella responde. "La comunicación regresa de forma muy rápida", dijo.

La congresista inició una rehabilitación intensiva en el centro TIRR Memorial Hermann de Houston en enero, después que un hombre le disparara a un grupo de personas reunidas para hablar con Giffords frente a una tienda de comestibles en Tucson. Seis personas murieron en el ataque y 13, entre ellas Giffords, resultaron heridas.

Kelly dijo que la congresista está haciendo tanto esfuerzo que su terapeuta del habla le pide ahora que vaya más lenta y que se asegure que escucha una pregunta antes de dar la respuesta. "Trabaja duro y lo está intentando. Habla mucho y en algún momento le dicen que vaya más lenta".

Los médicos y especialistas en rehabilitación intentan animar a la congresita advirtiéndole que la masa de 1,3 kilogramos de tejido graso que llamamos cerebro cuando resulta dañada, se adapta e reconecta sus "circuitos" de nuevas formas.

Los pacientes con daño cerebral suele empezar a hablar de cuatro a seis semanas después de sufrir una lesión, aseguran los expertos. Aún así, la recuperación de Giffords, de 40 años, será un camino largo y pesado, como ya lo es para cualquiera con daños cerebrales significativos. Los pacientes pueden mejorar de forma sustancial, pero los expertos advierten que no se puede esperar ser la misma persona que se era antes.

Es demasiado pronto para decir si Giffords será capaz de regresar a su trabajo en el Congreso. Un experto duda si eso es lo mejor para ella.

La mayoría de personas con heridas de ese calibre suelen sufrir algún nivel de discapacidad el resto de su vida. Los científicos aún están intentando descubrir cómo se recupera el cerebro de una lesión traumática y cómo pueden ayudar a repararlo lo máximo posible.

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