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La otra cara de Ferguson


La madre de Michael Brown llega al funeral de su hijo en una iglesia bautista de Ferguson, Missouri. [Foto: Gesell Tobías, VOA].

La madre de Michael Brown llega al funeral de su hijo en una iglesia bautista de Ferguson, Missouri. [Foto: Gesell Tobías, VOA].

Alberto Pimienta llega a Ferguson, Missouri, y le da una mirada a la población, donde el principal tema de conversación es racismo, muerte, saqueos y violencia.

En medio de un ardiente sol de verano y un día particularmente caluroso, la comunidad de Ferguson, Missouri, trata de volver a la normalidad.

La población no es la misma después de la muerte del joven afroestadounidense Michael Brown, el 9 de agosto, a manos del policía blanco Darren Wilson.

Ferguson es una comunidad con poco más de 21.000 personas, según el último censo realizado en EE.UU., y, según datos del 2010, el 67,4% de la población es de raza negra. Sin embargo, en la ciudad también residen personas blancas, hispanas y asiáticas.

Lo primero que se detalla al llegar a la calle principal de este suburbio de San Luis, Missouri, son algunos comercios con tablas de madera cubriendo sus ventanas, pero en gran parte, abiertos al público, después de saqueos e intensos disturbios entre manifestantes y las autoridades.

Algo que sale a lucir rápidamente es la amabilidad de la población, dispuesta a dar una mano cuando se trata de buscar una dirección o cuando se camina alrededor de la comunidad tratando de recoger testimonios.

Esta es una comunidad que ansía desahogarse después de la profunda herida dejada por una muerte que se ha robado la atención nacional y parte de la del planeta.

Durante estos días, cuando se escucha el nombre de Ferguson, este es sinónimo de protestas, saqueos y disturbios pero en este momento, la realidad es otra.

La ciudad, poco a poco, trata de volver a su dia a dia común, a como eran las cosas antes del 9 de agosto, sin embargo, la mayoría quiere que algo sí cambie: el trato de la policía hacia la población negra de la ciudad.

“La situacion aqui es nefasta y se torno de esa manera porque el joven afroestadounidense promedio es acosado, es sujeto de ridículo, es sujeto de desconfianza, de malinterpretación; la razón por la que esto esta pasando es por la manera en cómo el joven afroestadounidense es retratado en Estados Unidos”, dijo Mark, residente de Ferguson, quien no quizo compartir su apellido.

Al conversar con varios residentes, muchos de ellos también quieren hacer de este momento de indignación, y como muchos de ellos lo describen una “tragedia”, un momento de unión como comunidad y prevenir que un hecho como este se repita en el futuro.

La muerte de Brown se dio a plena luz del día, en medio de un complejo residencial constituido de varios edificios, con decenas de ventanas con una vista directa al lugar del hecho.

En el vecindario, había personas repartiendo comida gratis: hot dogs, papas fritas o agua, y como John Bonds, quien cocinó los perros calientes, le dijo a la Voz de América, de esta manera, tratar de crear unidad en Ferguson y en los alrededores de San Louis, donde, según él, antes habia roces entre diferentes comunidades afroestadounidenses.

“Por alguna razón no nos caiamos bien los unos a los otros, desde que esto paso, todos nos hemos unido, ya no peleamos los unos a los otros, porque tenemos un enemigo que es mayor que el hermano que tenemos al frente o a nuestro lado, tenemos un objetivo en nuestras espaldas, no tenemos tiempo para pelear entre nosotros mismos”, dijo Bonds.

Las autoridades aseguran que el policía Darren Wilson le disparó a Brown en defensa propia.

La policía de Ferguson también hizo público un video donde se ve al joven estadounidense robando una tienda en Ferguson, minutos antes de su muerte. Según el cuerpo de seguridad, el oficial Wilson estaba respondiendo a este robo.

El miércoles, 20 de agosto, un gran jurado, conformado por 9 personas de raza blanca y 3 de raza negra, fue nombrado para revisar la evidencia del caso y decidir si se presentan cargos formales contra el policía.

Muchos en Ferguson no confían en la investigación de las autoridades locales, sin embargo dicen confiar en las averiguaciones federales que lleva a cabo el Departamento de Justicia de EE.UU. y el FBI.

La decision del gran jurado podría tomar semanas y hasta entonces, nadie tendrá una ilustración completa de lo que realmente sucedió en Ferguson.

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