Enlaces para accesibilidad

El presupuesto estadounidense

  • Voz de América - Redacción

Leatherman, un ex vendedor de seguros, perdió todo con la crisis. Supo recuperarlo siendo más cuidadoso con su presupuesto.

A medida que se intensifica el debate en Washington sobre el techo de la deuda, algunos estadounidenses admiten que ellos también tienen problemas para balancear su presupuesto. Un hombre que se define como “deudor” dice que él luchó duro para intentar equilibrar sus finanzas.

El paisajista Kraig Leatherman dice que muchos estadounidenses no tienen idea de lo cerca que están de un colapso financiero. Él no lo sabía, pero aprendió de la experiencia. Cuando la recesión golpeó, este ex vendedor de seguros se quedó sin comisiones por ventas y su dinero se acabó.

“Ya he estado en bancarrota una vez y perdí mi casa”, dice Leatherman. “Fueron acontecimientos muy muy dolorosos, eventos muy estresantes. Y al mirar hacia atrás, podría haber culpado a alguien, pero en realidad fue mi falta de prudencia financiera” que desencadenó los problemas.

Ahora que cambió su trabajo como vendedor de seguros por las botas de jardín, trabaja con un pequeño equipo que contrató para su nuevo negocio como paisajista.

En un caluroso día de verano en Glyndon, Maryland, el debate sobre el techo de la deuda en Washington no parece estar en la mente de los habitantes. Pero Leatherman sí piensa en ello.

“El gobierno federal sirve como un modelo horrible a seguir para la familia promedio”, asegura, porque el gobierno se financia endeudándose y gasta dinero que no tiene, algo parecido a lo que él hizo.

Aprendió con la experiencia y dice que cada semana anota todos los gastos de su empresa, sus ingresos y el total de dinero acumulado. “(…) Una empresa que no sabe dónde está parada realmente no sabrá llegar hacia donde quiere”.

Los economistas llaman esta actividad –la de registrar gastos e ingresos- “hacer un presupuesto básico”. Ha salvado a Leathermen de insolvencia financiera. Poco a poco, él salió de su endeudamiento y ahora ayuda a otros, contratándolos.

“Cuando pongo mi cabeza en la almohada y no tengo deudas, me da un poco de fuerza para el siguiente día. Puedo ver mi camino hacia la prosperidad y la abundancia”, señala.

Y Leatherman dice que otros pueden llegar a esta situación si son un poco más cuidadosos con sus finanzas.

XS
SM
MD
LG