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Médicos sin Fronteras se opone a cuarentenas

  • Voz de América - Redacción

La enfermera Kaci Hickox pasea en su bicicleta en una carretera rural de Fort Kent, Maine, en desafío a su cuarentena.

La enfermera Kaci Hickox pasea en su bicicleta en una carretera rural de Fort Kent, Maine, en desafío a su cuarentena.

La organización caritativa asegura que las cuarentenas obligatorias están teniendo un “efecto estremecedor” en la efectividad de la lucha contra el ébola en África occidental.

La organización caritativa Médicos sin Fronteras asegura que las cuarentenas obligatorias que se pretende imponer a los trabajadores de la salud estadounidenses están teniendo un “efecto estremecedor” en la efectividad de la lucha contra el ébola en África occidental.

El grupo dice que las cuarentenas para quienes regresan de África no están basadas en la ciencia médica establecida y que por ello apoya a la enfermera voluntaria Kaci Hickox.

La enfermera dio un paseo en bicicleta el jueves, desafiando la cuarentena de 21 días que le impuso el estado de Maine luego de tratar pacientes con ébola en Sierra Leona.

Hickox asegura que no tiene ningún síntoma y que ha dado negativo al ébola, por lo cual siente que la cuarentena viola sus derechos civiles.

La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Samantha Power, dijo que los voluntarios del ébola deben ser tratados como héroes al regresar a casa.

Power también dijo al grupo de líderes europeos reunidos en Bruselas el jueves, luego de regresar de África, que el miedo está impactando la lucha contra la mortal enfermedad.

“Una grave amenaza que pone en peligro nuestra capacidad de aprovechar el impulso de las últimas semanas para detener la propagación de esta mortal enfermedad... es el miedo. El ébola no tiene un mejor amigo que el miedo. El virus florece con él”, aseveró la diplomática.

Power también remarcó que más países deben contribuir a la lucha contra el ébola, la cual describió como la crisis de salud más grande la historia.

El ébola ha matado a casi 5.000 personas en Guinea, Liberia y Sierra Leona.

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