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Cuidado infieles virtuales

  • Voz de América - Redacción

Echarle la culpa a la tecnología es a esta altura “un viejo argumento”, sostuvo un experto consultado.

Echarle la culpa a la tecnología es a esta altura “un viejo argumento”, sostuvo un experto consultado.

La ausencia del componente “físico” sirvió de puntapié para que varios medios y expertos se preguntaran si la infidelidad virtual es o no una trasgresión.

Los inapropiados intercambios de mensajes del congresista demócrata estadounidense Anthony Weiner se convirtieron en un asunto público por el cargo que ocupa.

Sin embargo, la lección sirve para todos y el resto de los mortales no se debe confiar en que sus transgresiones virtuales se mantendrán en secreto: tarde o temprano es probable que sus parejas los descubran.

“Las consultas por infidelidades que llegaron hasta mi consultorio, en los últimos dos o tres años, han sido todas descubiertas a través de archivos no cerrados o archivos encontrados en la computadora”, dijo a la Voz de América el psicólogo uruguayo Álvaro Alcuri, especializado en terapia de parejas y posgraduado en Gestalt.

“Encuentro que en las computadoras, los tablet, Twitter, Facebook, hay muchas más posibilidades de ser descubierto" explicó, "se me ocurre que los más cautelosos y sigilosos desconfiarían de estas nuevas herramientas”, sostuvo.

Las imágenes y los mensajes subidos de tono intercambiados entre Weiner y una estudiante universitaria estadounidense en las redes sociales, al contrario de otros recientes escándalos sexuales en Estados Unidos, no culminaron en un encuentro físico, según dijo el congresista.

Y la ausencia del componente “físico” sirvió de puntapié para el debate sobre el tema de la infidelidad online, virtual o como se quiera llamarle.

¿Constituyen o no una transgresión? ¿Si descubrimos conversaciones eróticas o sentimentales que nuestra pareja tuvo con otra persona y constatamos que no se conocen en persona, estamos ante un acto de infidelidad?

El psicólogo explicó que “la fidelidad siempre refiere al respeto de las reglas internas, de los acuerdos que tiene cada pareja. De afuera es un poco difícil ponernos a legislar esas reglas, hay que ver qué acuerda cada pareja”. Uno sabe entonces cuándo está trasgrediendo esos acuerdos o no, ya sea en Twitter, Facebook, por teléfono o en persona. No hay nada de nuevo en eso.

Pero Alcuri dijo que “lo que suele pasar es que esta especie de virtualidad en la que nos movemos hace que los infieles podamos usar como argumento que no era de verdad porque era por computadora, era a través de la web, pero eso lo veo como una especie de fachada, de excusa, que pone el infiel a la regla que rompió en ese acuerdo con su pareja”.

Echarle la culpa a la tecnología es a esta altura “un viejo argumento”, sostuvo. El especialista no cree que internet y las redes sociales influya en el aumento o no de los casos de infidelidad, ni que incentive a las personas a cometer más transgresiones, simplemente es un medio más que se utiliza para cometer infidelidades. “La tentación a romper esos acuerdos existe desde que el mundo es mundo”.

Y el salto entre tentarse y trasgredir depende de la persona: “(…) Una persona se va a tentar más si la ponen en una playa nudista llena de mujeres lindas, sí, pero si es más ‘tentable’ también se va a tentar en la parada del ómnibus a las seis de la mañana”.

Otros analistas consideran que las redes sociales sí facilitan las trasgresiones.

"La relación entre las redes social y los chats especializados en juntar parejas y la infidelidad, es el aumento de los medios para las relaciones sociales, mismo viviendo en una sociedad marcada por la insensibilidad de la vida moderna, estos medios dan las condiciones de que una persona pueda de forma unilateral conocer a personas de los tipos mas variados", dijo el sociólogo brasileño Robin Rodríguez.

Por su parte, el psicólogo Michael Stora denomina ‘Bovarismo virtual’ como el síndrome de Emma Bovary donde ‘algunos internautas van a caer enamorados de las conversaciones’”.

El psicólogo admite recibir cada vez más pacientes que sufren de este problema de ciberdependencia: "En internet la pasión amorosa es amplificada, no se ve al otro tal como es sino como se tiene ganas de verlo. Y el riesgo es permanecer paralizado en esa postura".

Otro experto nota la misma tendencia en esta era virtual. El sociólogo francés Jean-Claude Kaufmann dijo que: “‘El amor no nace en la cama, sino a la mañana siguiente del primer encuentro sexual’, pues ahora parece que comienza en el chat”.

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