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Jóvenes cubanos arman red informática

  • Voz de América - Redacción

Rafael Antonio Broche Moreno es uno de los creadores de Snet, la red clandestina en La Habana que tiene nueve mil conexiones.

Rafael Antonio Broche Moreno es uno de los creadores de Snet, la red clandestina en La Habana que tiene nueve mil conexiones.

En uno de los países con menor penetración de internet del mundo, el ingenio de unos jóvenes cubanos les permite conectarse entre ellos para jugar en línea, chatear y compartir fotos.

Jóvenes cubanos crearon una red clandestina de computadoras en La Habana, con el objetivo de poder chatear entre ellos, jugar videojuegos y ver películas, reportó la AP.

En Cuba este tipo de conexiones están prohibidas, y el gobierno controla quién puede acceder a la red.

Sin embargo, el ingenio de estos jóvenes pudo más que las prohibiciones gubernamentales.

"Realmente necesitamos internet porque hay mucha información en línea, pero al menos [esta red] satisface un poco porque es sentirse como 'estoy conectado con un montón de gente, hablando con ellos, compartiendo archivos''', dijo a la AP el ingeniero eléctrico Rafael Antonio Broche Moreno, de 22 años y quien fue uno de los artífices de la red clandestina SNet.

Los jóvenes crearon la red, que cubre varios kilómetros de La Habana y conecta más de nueve mil computadores, usando antenas de internet inalámbrico llamadas Wi-Fi y cables Ethernet que se ven por toda la ciudad.

Cada día, unos dos mil usuarios se conectan a la red, que fue instalada en 2001.

Si bien las autoridades de la isla prohíben redes Wi-Fi sin autorización del Ministerio de Comunicaciones, Broche dijo a la AP que las autoridades cuentan con libertad de acción a la hora de fiscalizar redes como SNet.

En este sentido, funcionarios públicos monitorean lo que ocurre en SNet, en una especie de “acuerdo tácito” entre las autoridades y los jóvenes, lo que permite a la red operar.

"No estamos en el anonimato porque el país tiene que saber que existe este tipo de red. Claro, ellos tienen que proteger el país y saben que son nueve mil usuarios que podrían prestarse para lo que sea", dijo Broche a la AP. "Nosotros no nos metemos con nadie. No queremos hacer nada más que jugar, compartir ideas sanas. Es todo un funcionamiento sano que no se compromete, no influencia, ni el gobierno ni lo que sucede en Cuba... Mientras nos mantengamos haciendo lo correcto, ellos nos dejan seguir".

Una de las peticiones del gobierno estadounidense para restablecer relaciones democráticas con la isla es que el gobierno permita una mayor penetración de internet.

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