Enlaces para accesibilidad

EE.UU. y Cuba tropiezan con la palabra “presión”

  • Voz de América - Redacción

Roberta Jacobson, izquierda, y la jefa de la delegación cubana, Josefina Vidal coinciden en que el proceso será largo.

Roberta Jacobson, izquierda, y la jefa de la delegación cubana, Josefina Vidal coinciden en que el proceso será largo.

Un problema de interpretación en español en un comunicado estadounidense hizo reaccionar a la delegación cubana, que recordó no se deja "presionar" por nadie.

La delegación cubana reaccionó un tanto molesta a un comunicado de la secretaria de Estado adjunta, Roberta Jacobson, en el que se dice que la delegación estadounidense “presionó” al Gobierno cubano para mejorar la situación de los derechos humanos.

El comunicado divulgado al final del segundo día de negociaciones, refería, en su versión en español,que “como elemento central de nuestra política, presionamos al gobierno cubano para que mejore las condiciones de los derechos humanos, incluida la libertad de expresión y de reunión”.

La jefa de la delegación cubana, Josefina Vidal, negó que “la palabra presión” se hubiera utilizado en las conversaciones y de todos modos recordó que "Cuba ha demostrado a lo largo de su historia que nunca ha respondido ni responderá a presiones de ninguna parte que provenga".

Un funcionario estadounidense que no estaba autorizado a dar su nombre, manifestó a The Associated Press que la versión en español sonaba más dura de lo que en realidad habían querido expresar en inglés. La versión en inglés del comunicado que dice “we pressed the Cuban government… ”, la cual se interpreta como “insistimos al gobierno cubano… ”.

La confusión fue el único parche en un diálogo, que por lo demás, fue calificado por ambas partes como “constructivo y alentador”, aunque reconociendo que el proceso será “largo” dadas las profundas diferencias y décadas de desconfianza mutua.

"Tenemos que superar más de 50 años de una relación que no se basa en la confianza", aseguró Jacobson en una rueda de prensa.

La reunión del jueves incluyó los temas de cómo serán sus futuras relaciones, el papel que jugarán sus embajadas y qué principios los regirán.

De igual manera se habló sobre la cooperación en asuntos importantes de interés común tales como el tráfico de personas, la aplicación de la ley, la protección medioambiental, las telecomunicaciones y la seguridad de la salud mundial, así como respuestas coordinadas a los derrames de petróleo y el Ébola, según dijo Jacobson.

En la primera ronda del miércoles los gobiernos no pudieron ponerse de acuerdo sobre las políticas migratorias de Washington hacia La Habana, en especial una ley que da beneficios exclusivos a cubanos y que Estados Unidos mantendrá a pesar de que la isla argumenta que fomenta la emigración ilegal.

Muestre comentarios

XS
SM
MD
LG