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La comida rápida no pierde gloria

  • Voz de América - Redacción

A pesar de tener opciones saludables, los estadounidenses continúan prefiriendo la comida rápida.

Algunos establecimientos que han surgido para ofrecer alimentos bajos en calorías se han declarado en bancarrota.

Maneje a lo largo de Estados Unidos verá como hay un restaurante de comida rápida tras otro.

McDonald. Burger King. Sonic. Taco Bell. KFC. Wendy. Hardee. Long John Silver. Dairy Queen. Arby. Jack in the Box. Popeyes. Metro. Domino’s Pizza. Whataburger.

Incluso hay una cadena que acertadamente se llama "La hamburguesa gorda (Fatburger)."

Aunque algunos de estos lugares de comida rápida ahora ofrecen productos bajos en grasa, las grandes ventas y ganancias continuan llegando a travé de las hamburguesas, las papas fritas, las malteadas, el pollo frito y la grasosa pizza, las mismas cosas que las autoridades de EE.UU. han dicho alimenta la epidemia de obesidad del país.

Además en vez de crear restaurantes que con ofertas nutritivos y creativas, preparadas por expertos, los competidores del negocio de la comida rápida parecen estar sirviendo los alimentos con más calorías.

Tome Cracker Barrel, una cadena de 600 restaurantes ubicados en su mayoría cerca de salidas de las autopistas interestatales, cuyo fundador, Dan Evins, murió la semana pasada. Cracker Barrel ganó su clientela fiel por sirvir comida sabrosa, pero saludable, panes de mantequilla, galletas y salsa, magdalenas y filete frito al estilo de country.

Algunos empresarios han abierto restaurantes que sirven comida para adelgazar, pescado a la parrilla, verduras al vapor y cosas por el estilo, pero la mayoría han ido a la quiebra en el intento.

Eso es porque los ingredientes y la tecnología para la gran producción de alimentos nutritivos son mucho más costosos y es difícil de encontrar cocineros que no cobren mucho pero que sepan preparar comida deliciosa e interesante con poca grasa.

Estos negocios no funcionan porque, aunque la mayoría de los estadounidenses dicen que quieren comida baja en grasa, ellos no la ordenan cuando se les ofrece.

Algunos expertos creen que las cadenas de servicio de comida rápida saludable se desarrollarán una vez bajen los costos o los estadounidenses se acostumbren a la idea de ordenar y pagar un poco más de lo que pagan por una hamburguesa.

A pesar de que hasta ahora, hay poca evidencia de que esta tendencia de comida rápida se desvanezca, el cambio se ha iniciado.

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