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Descubren especies ancestrales de cocodrilos

  • Voz de América - Redacción

Un reporte en la revista científica Preceeding revela siete nuevas especies extintas de cocodrilos en Perú.

Un reporte en la revista científica Preceeding revela siete nuevas especies extintas de cocodrilos en Perú.

Paleontólogos descubren siete nuevas especies de cocodrilos en Iquitos, Perú, lo que ofrece respuestas al origen de la diversidad amazónica.

Los cocodrilos parecen haber sido más diversos de lo que se pensaba, según un nuevo reporte de la Real Sociedad Británica.

Paleontólogos publicarón en la revista científica Preceeding el descubrimiento de siete nuevas especies de cocodrilos cerca de la ciudad peruana de Iquitos.

“Este sistema de mega-pantanos fermentó una gran e inusual comunidad de especies acuáticas”, dijo John Flynn, un paleontólogo del museo de Historia Natural de Nueva York. “Con el tiempo, los cocodrilos desarrollaron una gran variedad de adaptaciones craneales, dietéticas y corporales”.

Una de las especies más extrañas, Gnatusuchus pebasensis, era un caimán de 1,6 metros de largo parecido a un crustáceo.

Su mandíbula, similar a una pala, y sus dientes redondeados parecen indicar que se alimentaba de moluscos que desenterraba de los fondos fangosos de los pantanos amazónicos.

“Es una comunidad fósil”, dijo Rodolfo Salas-Gismondi, jefe del departamento de paleontología en el museo de historia natural de la Universidad Nacional de San Marco a Live Science, publicación web asociada con la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. “Todas esta especies de cocodrilos vivieron al mismo tiempo y en el mismo lugar.”

Los científicos señalaron que estas siete especies podían coexistir por que compartían un ecosistema con mucho aliemnto y utilizaban diferentes recursos alimenticios.

Dos de las siete especies eran gigantes, midiendo entre ocho a 13 metros de largo. La especie más grande, Purussaurus neivensis, tenía una mandíbula poderosa y probablemente era el "rey" del pantano.

Mourasuchus atopus, la otra especie de ocho metros, era más parecida a un ballena y probablemente usaba sus diminutas filas de dientes para filtrar grandes cantidades de presas pequeñas.

Este descubrimiento está ayudando a entender el origen de la biodiversidad amazónica y dando una vista a la variedad de vida ancestral que formo parte de esta área antes de que el río Amazonas se formara hace 10,5 millones de años.

“Con respecto al Amazonas, apenas estamos empezando a tocar la superficie de su compleja y fascinante historia”, dijo Salas-Gismondi.

Parte de la informacion en este articulo proviene de Reuters y Live Science.

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