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China y Estados Unidos las tienen, y son capaces de servir como herramientas de alta tecnología para espías, armas de intimidación en un asalto cibernético o una combinación de ambas, dicen los analistas.

A medida que la World Wide Web ha evolucionado y se ha vuelto más complicada, de igual manera lo han hecho las herramientas y técnicas de ciberespionaje y acciones militares.

Quizás en ninguna otra parte es más clara esa evolución que con el recientemente lanzamiento del “gran cañón” chino y la herramienta similar que presuntamente posee Estados Unidos, conocida como “Quantum”.

Dependiendo en cómo son utilizadas, ambas pueden servir como herramientas de alta tecnología para espías, armas de intimidación en un asalto cibernético o una combinación de ambas, dicen los analistas.

En marzo, los operadores de GitHub –un popular sitio de desarrolladores de software—se dieron cuenta de algo inusual. Dos sitios de proyectos abiertos en GitHub, ambos con el objetivo de circunnavegar la censura china del internet, fueron sometidos a un fuerte ciberataque.

Los blancos del ataque en sí no fueron tan sorprendentes: el servidor GreatFire y una copia espejo del New York Times en mandarín que desde hace tiempo irritaban a los funcionarios chinos. Lo que fue diferente es que mucho del tráfico pareció venir desde computadoras fuera de la Gran Muralla de Fuego –mucho desde dentro de Estados Unidos, según dijeron.

El ataque duró más de una semana y no solo sacó del aire a los dos sitios sino que disminuyó seriamente la capacidad de GitHub.

En abril, investigadores del “Laboratorio del pueblo” de la Universidad de Toronto confirmaron que en verdad fue algo nuevo –y muy potente. Bautizado como el “Gran Cañón”, se trata de una herramienta que se puede usar para censurar, espiar o para algo peor.

“El despliegue operacional del Gran Cañón representa un escalamiento significativo en control de la información a nivel estatal: la normalización del uso generalizado de una herramienta de ataque para hacer cumplir la censura al convertir en armas a los usuarios”, escribieron los investigadores.

“El Gran Cañón no es simplemente la extensión de la Gran Muralla de Fuego, sino una herramienta distinta de ataque que secuestra el tráfico hacia (o presumiblemente desde) direcciones IP individuales y pueden reemplazar arbitrariamente contenido no encriptado”.

Estados Unidos presuntamente tiene un arma similar.

Un año entero antes del lanzamiento del Gran Cañón, en marzo de 2014, los periodistas Ryan Gallagher y Glenn Greenwald publicaron un largo reporte de una serie de programas secretos de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, cuyos detalles fueron filtrados por el excontratista Edward Snowden.

Entre esos programas hay varios que presuntamente operan bajo el nombre Quantum.

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