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A 25 años de la catástrofe de Exxon

  • Voz de América - Redacción

Steve Provant, del Departamento de Medio Ambiente de Alaska fue uno de los especialistas que ayudó a determinar la magnitud del problema ambiental luego del incidente con el barco petrolero.

Steve Provant, del Departamento de Medio Ambiente de Alaska fue uno de los especialistas que ayudó a determinar la magnitud del problema ambiental luego del incidente con el barco petrolero.

Hace veinticinco años, el barco petrolero Exxon Valdez, que transportaba 53 millones de galones de crudo provocó una de las mayores catástrofes ambientales de la historia

Un barco de la petrolera Exxon Valdez golpeó un arrecife frente a la costa de Alaska, derramando millones de galones de petróleo, perjudicando la fauna de los alrededores.
25 años más tarde, la región, su gente y su vida silvestre todavía se están recuperando y, en algunos casos, luchando por sobrevivir.

Las nutrias han vuelto a Prince William Sound, en grandes cantidades, un cuarto de siglo después de la catástrofe del Exxon Valdez.

El buque encalló en el arrecife Bligh, en Alaska, el 24 de marzo de 1989, arrojando 11 millones de galones de crudo en las aguas ricas en pesca de Prince William Sound.

El derrame creo una mancha que contaminó el mar y la costa, matando a cantidades de animales y plantas desconocidos.

El buzo local, Rick Wade, fue el primero en la escena, esa catastrófica noche.

"Bueno, cuando arribamos a la zona de desastre, en un principio, el comandante de la Guardia Costera pidió que tomáramos material de remiendo para contener la fuga. Nadie se dio cuenta de que el barco estaba a punto de romperse en dos, lo que habría provocado que se volcara", recordó Wade.


Bernie Culbertson se disponía a pescar bacalao, cuando el Exxon Valdez encalló. Con el petróleo en el agua, la pesca llegó a su fin.

En cambio, Culbertson alquiló su barco para que fuera parte del plan de rescate de la zona. Su vida y la de muchos de otros pescadores se vieron gravemente afectadas en los años que siguieron.

El salmón rosado, que se vendía por 80 centavos de dólar por libra, cayó a 8 centavos de dólar por libra.

Los consumidores se volcaron a consumir peces de piscifactorías, o atún, por miedo al salmón contaminado.

El barco de Culbertson recogió 2 millones de libras de salmón esa temporada, y todo resulto en pérdidas.

Sin darse por vencido, optó por tocar las puertas de otras pesquerías y decidió viajar a California.

La pesca hoy en día no es la misma. Los camarones están regresando lentamente, pero las poblaciones de cangrejo y arenques siguen siendo muy bajas.

Después del derrame, la población de arenque desapareció y se estima que nunca se podrá recuperar.

Un estudio federal, publicado el mes pasado, llegó a la conclusión de que muchas otras especies también se han recuperado, 25 años después del desastre en Alaska.
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