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Británico acusado de conspirar

  • Henry Ridgwell

Un hombre británico compareció ante un tribunal en Londres, acusado de conspirar para vender partes de misiles a Irán en violación de las sanciones internacionales.

El presidente de un lujoso club de golf, Christopher Tappin, niega la acusación, y está luchando contra una solicitud de extradición de los Estados Unidos, donde podría enfrentar una pena de prisión de 35 años si es declarado culpable.

El caso ha demostrado el endurecimiento de las sanciones contra Teherán –y los problemas que las empresas extranjeras enfrentan al tratar de hacer negocios con Irán.

Christopher Tappin fue acusado por las autoridades de EE.UU. de conspirar para vender piezas de armas a Irán, en violación de las sanciones internacionales. Pero salió de la audiencia dando puñetazos al aire, y confía en que la solicitud de extradición será denegada.

“Estamos confiados de que el sistema judicial británico hará su trabajo, y creo que actuará en mi favor”, dijo Tappin. “Estamos muy en contra de la forma en que EE.UU. está llevando a cabo el enjuiciamiento de este caso, y hay una clara indicación de que las cosas se están moviendo a nuestro favor”.

Niega involucramiento con Irán

Tappin niega haber intentado vender baterías de misiles tierra-aire, que supuestamente iban a ser enviados de los EE.UU. a Teherán. Los documentos del tribunal mostraron que clientes estadounidenses con los que Tappin trataba eran, de hecho, agentes aduaneros encubiertos de EE.UU.

En julio de este año, el presidente de EE.UU., Barack Obama, firmó una ley que promulgó sanciones adicionales contra Irán en relación con la exportación de productos derivados del petróleo, junto con medidas destinadas a evitar que los bancos presten servicios a la Guardia Revolucionaria de Irán.

“Tengo el placer de firmar la ley de sanciones más duras contra Irán jamás aprobadas por el Congreso de Estados Unidos”, dijo Obama.

Sanciones de la ONU

Naciones Unidas también adoptó sanciones contra las fuerzas armadas de Irán y contra las industrias relacionadas con tecnologías nucleares. Estas son las leyes que Christopher Tappin fue acusado de romper.

El gobierno de EE.UU. dice que las sanciones son una herramienta vital para tratar de limitar las ambiciones nucleares de Irán. Estados Unidos y otros miembros de la comunidad internacional acusan a Irán de intentar fabricar un arma nuclear. Irán dice que su programa atómico tiene fines pacíficos.

Nigel Kushner de la firma de abogados Whale Rock aconseja a los clientes que quieren hacer negocios con Irán sobre la forma de cumplir con las sanciones. Él dice que las regulaciones son enormemente complejas.

“Las sanciones tienen muchas capas. Esto significa que las empresas, a menudo, no se dan cuenta de que lo que están haciendo está mal”, dijo Kushner. “Las autoridades de EE.UU. aprobaron sanciones de largo alcance, que tienen efectos sobre las personas que no son estadounidenses. Por lo tanto, lo que le dicen al resto del mundo es: ‘¿Quieres hacer negocios con Irán? Entonces no harás negocios con los Estados Unidos’”.

Grupo de derechos humanos expresan solidaridad

Afuera de la corte en Londres, el grupo de derechos humanos “Liberty” organizó una protesta en apoyo a Tappin. La directora de la división política del grupo, Isabella Sankey, dice que los acuerdos de extradición entre EE.UU. y el Reino Unido están siendo mal utilizados.

“Casos como éste demuestran cómo las normas aprobadas tras el 11-S –supuestamente aprobadas para que sospechosos de terrorismo puedan ser fácilmente transferidos entre Estados Unidos y Reino Unido- son en realidad tan amplias y tan faltas de salvaguardias fundamentales, que muchas de estas denuncias y casos más pequeños son incluidos dentro de estas leyes”, dijo Sankey.

Tappin regresará a la corte en noviembre para continuar su lucha contra la extradición a los EE.UU.

Las autoridades estadounidenses dicen que continuarán buscando a cualquier persona que crean que está violando las sanciones contra Irán.

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