Enlaces para accesibilidad

Brasil: "Passe Livre" no convocará manifestaciones

  • Voz de América - Redacción

El grupo que impulsó las movilizaciones por la subida del transporte, el grupo "Passe Livre", dijo que no convocará de momento más manifestaciones, al menos en la ciudad de Sao Paulo.

El grupo "Passe Livre", el grupo que movilizó a la población brasileña para invadir las calles y reivindicar un transporte mejor, declaró el viernes que suspende las manifestaciones para evaluar y reflexionar sobre lo que está sucediendo en Brasil.

El grupo cree que grupos radicales y partidos políticos se están infiltrando y aprovechando de las manifestaciones para reivindicar cosas que no representan ni los deseos ni las demandas del grupo ni los de la mayoría de la población. Además, debido a la violencia que se ha generado en algunas de las marchas, especialmente en la ciudad de Sao paulo, el grupo prefirió no hacer nuevas convocatorias.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, convocó a una sesión de emergencia de su gabinete, luego de que un millón de personas se lanzaron a las calles en más de 80 ciudades alrededor del país para protestar contra los altos impuestos, la corrupción y la que consideran es insensibilidad del gobierno con su pueblo.

Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que siguen de cerca los movimientos sociales en Brasil, y animó a respetar la democracia.

"Nuestra posición es clara, ya se trate de Brasil u otros países, las manifestaciones pacíficas son la esencia de la democracia", dijo el portavoz en funciones del departamento de Estado, Patrick Ventrell a los periodistas.

No obstante, la embajada de Estados Unidos en Brasil emitió un comunicado urgiendo a sus ciudadanos a evitar las "protestas y lugares donde se realicen grandes aglomeraciones".

"Incluso las protestas o eventos con objetivos pacíficos pueden evolucionar hacia confrontaciones y posiblemente escalar hacia la violencia", advierte el mensaje.

Las protestas realizadas la noche del jueves y la madrugada del viernes se vieron empañadas por la violencia y dos personas han fallecido a causa de estas. La primera víctima es un joven de 18 años que fue atropellado por el auto de una persona que se había cansado de no poder cruzar una calle a causa de los manifestantes.

La segunda es una mujer de 54 años, barrendera y enferma del corazón, que estaba esperando a que se fueran los manifestantes para limpiar, cuando fue sorprendida por una bomba de gas lacrimógeno. La inhalación de los gases junto a su delicado estado de salud provocaron su muerte.

En Río de Janeiro, la policía disparó gases lacrimógenos a jóvenes de entre los aproximadamente 300.000 manifestantes que marcharon por el centro de la ciudad, provocando al menos 40 heridos.

En Brasilia, cientos de manifestantes intentaron entrar al Ministerio de Relaciones Exteriores, frente al cual los inconformes prendieron un pequeño incendio. También se reportaron choques en la ciudad amazónica de Belem, en Porto Alegre, en el sur, en la Universidad de Campinhas al norte de Sao Paulo y en Salvador, en el noreste.

En varias ciudades del país, los gobiernos locales han dado marcha atrás a un aumento del pasaje en el transporte urbano, detonante de las protestas, con la esperanza de que la furia contra el gobierno se aplaque.

"Este es el comienzo de un cambio estructural en Brasil", dijo Aline Campos, una publicista de 29 años en Brasilia. "La gente ahora quiere asegurarse que su dinero se gasta debidamente, que no se malgaste con la corrupción".

Para este fin de semana las protestas de los brasileños se extenderán a nivel mundial, ya que se han programado manifestaciones en diversas ciudades del mundo, incluyendo aquí en Washington.

Muestre comentarios

XS
SM
MD
LG