Enlaces para accesibilidad

La Big Mac que engaña

  • Irene Larraz
  • Federica Narancio

Muchos economistas toman el índice como una medida de la paridad cambiaria, síntoma de una competitividad equilibrada.

Muchos economistas toman el índice como una medida de la paridad cambiaria, síntoma de una competitividad equilibrada.

Las hamburguesas más populares del restaurante estadounidense McDonald's se burlan de la inflación en Argentina.

La hamburgueconomía, o Burgernomics en inglés, se basa en la teoría de la paridad de poder adquisitivo, la idea de que un dólar debe comprar la misma cantidad en todos los países.

“Así, en el largo plazo, el tipo de cambio entre los dos países deben avanzar hacia la tasa que iguala los precios de una canasta idéntica de bienes y servicios en cada país”, explica la prestigiosa revista The Economist en su página de internet.

Cada año la publicación elabora su propia "canasta" que refiere el precio del popular Big Mac de McDonald's, comparando el precio de esta hamburguesa en cada uno de los 120 países en los que se produce. Este índice es una forma de aportar luces sobre el estado cambiario de las divisas respecto al dólar, comprando las tasas de cambio real y observando si una moneda está sub o sobrevaluada.

De los 120 países en la lista que presenta la revista hay uno que no admite comparación eficaz: Argentina. Es el único país que subvenciona esta hamburguesa para engañar al índice sobre la inflación y convierte uno de los productos estrella del restaurante estadounidense en el más recóndito de cuantos promociona en sus locales de Buenos Aires.

De cien países en los que McDonald´s está presente, sólo en uno el Big Mac tiene menos presencia promocional que en Argentina, en la India, donde la población no come tanta carne vacuna, la hamburguesa ha sido sustituida por el Mac Maharaja, de pollo.

En cualquier McDonalds de Buenos Aires, el Big Mac, que vende 50.000 millones de unidades anuales en todo el mundo, se encuentra camuflado en la publicidad argentina, donde cuesta cerca de la mitad del precio del resto de las hamburguesas.

En 2008 la hamburguesa era más cara en Argentina que en Estados Unidos, mientras que el ingreso promedio de sus ciudadanos se encontraba muy por debajo.

Muchos economistas toman el índice como una medida de la paridad cambiaria, síntoma de una competitividad equilibrada.

XS
SM
MD
LG