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El Déjà vu de Barbaro

  • Héctor R. Cerpa - Washington, DC

La imagen del 6 de mayo de 2006 recuerda el esplendor de Barbaro en plena carrera conducido por Edgar Prado al ganar el Kentucky Derby.

La imagen del 6 de mayo de 2006 recuerda el esplendor de Barbaro en plena carrera conducido por Edgar Prado al ganar el Kentucky Derby.

Cómo casi siempre, la tradición del primer sábado de mayo, es organizar el día en torno a la carrera de caballos del Derby de Kentucky.

La primavera de 2006 fue tan cálida como la que tenemos en el hemisferio boreal seis años más tarde.

Pero, cómo casi siempre, la tradición del primer sábado de mayo es organizar el día en torno a la carrera de caballos del Derby de Kentucky.

Todo el día giraba alrededor del esos dos minutos mágicos en el que la tropa de pura sangre lanzados a toda velocidad nos ofrecerían un espectáculo extraordinario.

Las pantallas de televisión nos regalaban en aquel año una imagen esplendorosa del Gran Premio de las Rosas, en particular, las de un animal extraordinario, un portento de caballo: Barbaro, un verdadero Bárbaro.

Y el tres años no decepcionó.

Su físico impresionante, su presencia dominante fue simplemente demasiado para los restantes potros. Tras la interpretación de “My Old Ketucky Home”, fue el tiempo de recorrer la milla y media, que Barbaro completó en 2 minutos 1 segundo 36 centésimas, el mejor tiempo de los últimos ocho años.

De pronto, la sequía de triple coronados que se arrastra desde 1987 tras el éxito de Affirmed, y que en 2004 nos dejó a todos con la una increíble decepción después de que el extraordinario y bello potro Smarty Jones se quedara corto en Nueva York, tras haber ganado en Kentucky y en el Preakness, parecía destinada a quebrarse.

Ese sábado 6 de mayo de 2006, Barbaro, con la monta de Edgar Prado, parecía comenzar a recorrer el camino que no pudo completar Samrty Jones y que un año más tarde Giacomo tampoco consiguió redondear.

El entrenador Michael Matz regresa a Churchill Downs con Union Rags, un caballo muy parecido a Barbaro.

El entrenador Michael Matz regresa a Churchill Downs con Union Rags, un caballo muy parecido a Barbaro.

Para el entrenador Michael Matz la vida parecía darle una nueva oportunidad. Tras sobrevivir junto a su entonces prometida a un accidente de aviación, donde se elevó al nivel de héroe.

Ese fue un momento clave en su vida, cuando el vuelo 232 de United con 296 personas a bordo se estrelló en 1989 en Sioux City, dejando 110 víctimas fatales, aunque Matz consiguió sobrevivir y salvar a tres niños que estaban a su lado, e incluso regresó junto a otro pasajero al avión en llamas para salvar a una bebé.

Más de veinte años más tarde, Matz de 61 años sigue sin hablar demasiado de su experiencia. “Nadie quiere pasar por algo así, eso es seguro”, admite al hablar con The Associated Press.

Sin embargo, tras casarse con su prometida poco después del accidente, ambos mantuvieron contacto con los tres niños que salvaron. Ellos crecieron y acompañaron a Matz cuando Barbaro ganó el Derby.

Por eso también las emociones son muy intensas al recordar el año 2006, sobre todo al ver la estatua de bronce de tamaño real del impresionante Barbaro en la entrada principal del hipódromo de Churchill Downs.

Apenas dos semanas después de ganar en Kentucky y de unir al mundo de la hípica tras sus posibilidades de ser triple coronado, Barbaro se enfrentó al peor tormento de un caballo de carreras.

En la largada de la segunda carrera de la triple corona, el Preakness de Baltimore, se quebró y ya nunca más pudo recuperarse. Ocho meses después y tras varias operaciones, el potro de extraordinario porte tuvo que ser sacrificado.

Pero seis años más tarde, Matz y todos los fanáticos de la hípica, pueden ver un poco de Déjà vu del invicto Barbaro.

Otro potro de tres años y de un porte físico extraordinario, llamado Union Rags, llega de la mano a Matz hasta el Derby.

Los estándares son enormes. Las herraduras que debe calzar, casi imposibles. Pero Union Rags, no sabe de Barbaro, no sabe de la historia. Ni siquiera había nacido cuando Barbaro dejó un vacío en el corazón de la hípica estadounidense.

Por eso, quizás un día antes de que se cumplan seis años del histórico triunfo de Barbaro, el 6 de mayo de 2006, Union Rags, otro caballo de gran físico pueda volver a crear la ilusión de un triple coronado, aunque esta vez no llegue como favorito.

El potro Union Rags disfruta de un momento de distensión en el hipódromo de Churchill Downs antes de la carrera. (AP Photo/Charlie Riedel)

El potro Union Rags disfruta de un momento de distensión en el hipódromo de Churchill Downs antes de la carrera. (AP Photo/Charlie Riedel)

Para Matz, es inevitable compararlos. "Los dos son grandes, de buena estampa, rápidos y ágiles”. Pero, “a Union Rags aún le falta llegar a las alturas de Barbaro", reconoce.

Pero Barbaro siempre será especial, no importa lo que este sábado 5 de mayo de 2012 logre Unión Rags.

"Era un caballo invicto. Cada vez que lo hacíamos correr, ganaba, salvo cuando se lesionó. En la comunidad de la hípica, unió a mucha gente", recuerda emocionado Matz.

La propietaria de Union Rags, Phyllis Wyeth, confía en Matz, y él, confía en Unión Rags, como cuando dice que el potro tiene “eso que llaman estilo".

El circulo se va cerrando, aunque para la mayoría, el Déjà vu de Barbaro, sea inevitable.
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