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Estudio: No hay nexo entre vacunas y autismo

  • Voz de América - Redacción

El autismo afecta a uno cada 68 niños en Estados Unidos, pero aún no se comprenden sus causas, lo cual abre el terreno a las especulaciones.

El autismo afecta a uno cada 68 niños en Estados Unidos, pero aún no se comprenden sus causas, lo cual abre el terreno a las especulaciones.

De 95.000 niños participantes, menos del 1 por ciento fue diagnosticado con trastornos de espectro autista (TEA) después de recibir las vacunas contra el sarampión, la rubeola y la farfallota.

Los padres de familia pueden estar más tranquilos ante la decisión de vacunar o no a sus hijos.

Según un nuevo estudio publicado en la revista especializada JAMA (de la asociación médica estadounidense) no existe un nexo entre las vacunas contra la sarampión, rubeola y farfallota y el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Aunque múltiples estudios, en los últimos 15 años, demostraron ningún vínculo entre la vacuna llamada triple viralcon el autismo, los padres continúan asociando la vacuna con el desorden.

La vacuna contra el sarampión, la rubeola y la farfallota siempre ha sido una dolorosa rutina para los niños, durante sus visitas al médico.

Los padres siempre han cuestionado su seguridad en relación con un incremento en el riesgo de padecer del TEA, especialmente en niños que tienen un hermano mayor diagnosticado con el trastorno.

“Muchos de ellos atribuyen el autismo de sus hijos a esta vacuna. Como resultado no siempre vacunan a sus hijos y sus hermanos como otros padres”, dijo la doctora Anjali Jain, líder del estudio de The Lewin Group, en parte financiado por los Institutos Estadounidenses de Salud (NIH, por sus siglas en inglés).

Para llegar a esta conclusión se observó a 95.000 niños, que pertenecen a un plan de salud comercial, observándolos desde su nacimiento hasta por lo menos los cinco años.

Los científicos estaban particularmente interesados en niños cuyo hermano mayor fue diagnosticado con autismo, ya que esta situación pone al más joven en un mayor riesgo para contraer el también llamado síndrome de Asperger.

“No encontramos ninguna asociación dañina entra la vacuna y los desórdenes del espectro del autismo, aún entre aquellos con mayor riesgo, los que tenían hermanos con el desorden”.

La doctora Jain dice que , entre los 95 000 niños, menos de mil fueran diagnosticados con autismo, menos del uno por ciento, lo cual es similar a la población en general.

“El estudio confirma la seguridad de la vacuna. Tenemos la esperanza de que esto alivie la preocupación de los padres al tomar decisiones sobre la salud de sus hijos”, finalizó la doctora.

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