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Ayuda a indigentes a través de la danza


Bailarina estadounidense que contribuyó a la compañia para discapacitados Cuerpos en Colombia.

Bailarina estadounidense que contribuyó a la compañia para discapacitados Cuerpos en Colombia.

La danza ha servido como la herramienta de cambio positivo en algunos indigentes de Colombia gracias a Meghan Flanigan.

Durante los últimos cinco años, la coreógrafa Meghan Flanigan estuvo en
Bogotá, Colombia, donde contribuyó a la evolución de comunidad de la danza.

Durante su estadía, ella ayudó a formar la compañía Con Cuerpos, la cual une a bailarines profesionales y a indigentes discapacitados de Bogotá para crear coreografías.

Personas como Jorge, quien padece de polio, se han beneficiado de la participación en el proyecto. Jorge creció pobre en la ciudad de Cali, la cual es conocida por sus bailadores de salsa. Cuando se le ofreció la oportunidad de aprender danza y movimiento con el grupo sin fines de lucro, él tuvo dudas. Pero Flanigan dice que a pesar de sus limitaciones, Jorge se adaptó rápidamente.

“Después del primer día, de repente se apoderó de su cuerpo y era un artista. (Fue) increíblemente poético físicamente; él era una de esas personas que puede volar a través del espacio; fue algo tan expresivo”, dijo la coreógrafa.

Flanigan nació en Baltimore, Maryland y asistía a clases de ballet durante su niñez. Una vez en la universidad, estudió danza contemporánea, lo cual la llevó a estudiar en Laban, un conservatorio de danza contemporánea en el Reino Unido. Ahí, Flanigan conoció a dos bailarinas colombianas que le instaron a acompañarlas a Colombia para enseñar danza.

Flanigan acabó quedándose cuatro años, y durante ese tiempo ayudó a fundar Con Cuerpos. La inspiraron los movimientos de los indigentes de Bogotá, y decidió ayudar a eliminar estereotipos sobre ellos con la ayuda de coreografías impactantes.

“Cuando veía a alguien batallando (para moverse) y veía a la gente que desviaba la vista porque decía, ‘oh, eso es feo’, y yo lo veía y decía, ‘no, en realidad eso es una persona, esa es una persona verdaderamente hermosa”, dice. “Así que empecé a trabajar en piezas que se trataban de eso”.

Flanigan dice que uno de los principales obstáculos para los bailarines discapacitados es sentirse cómodos en sus propios cuerpos; otro es hacer contacto físico con otros bailarines.

“Era algo que les tocaba el corazón, y me lo repetían ‘Mi cuerpo es un territorio de paz’. Y (se trataba) de crear una nueva relación con sus cuerpos y una nueva relación con otras personas a través de (sus) cuerpos, de verdad generando confianza y avanzando la comunicación física”, relató Flanigan.

Aunque Flanigan vive en Baltimore, ella sigue colaborando con la compañía Con Cuerpos.

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