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Argentina encara su economía

  • Irene Larraz
  • Federica Narancio

Cristina Fernández anticipó que en los últimos doce meses, de mayo a mayo, fue del 9,9% del PBI.

Cristina Fernández anticipó que en los últimos doce meses, de mayo a mayo, fue del 9,9% del PBI.

La presidenta argentina aseguró que la economía había crecido a un ritmo del 8% en el último año.

El recalentamiento de las economías latinoamericanas, como alerta el Fondo Monetario Internacional, expresado en un aumento de la inflación y de los precios de bienes y servicios, además de mayores déficits de las cuentas corrientes, podría ser perjudicial para los gobiernos que afrontan estos reveses económicos, especialmente en el caso de países como Argentina, que enfrentan elecciones este año.

Tras el nefasto vuelco que sufrió la bolsa peruana tras darse a conocer que Ollanta Humala se convertía en el presidente electo, Argentina deberá seguir con cautela los movimientos que puedan afectar a la economía con especial intensidad a falta de tan sólo cuatro meses para las elecciones.

“Esto hace que el problema inflacionario no represente un inconveniente en ese plazo, ya que, a pesar de continuar con tasas reales de 1,5% mensual aproximadamente (contra el 0.7% que informa el organismo oficial), la economía no está presentando una aceleración. Está con tasas altas pero estables, a las que las personas están (mal) acostumbradas. Distinto sería el panorama si hablásemos de un periodo temporal más largo”, explica a la Voz de América Ignacio Russo, analista estadístico de una empresa lider mundial en investigación de mercado en Argentina.

"No hay razones para creer que la economía argentina tenga sobresaltos antes de las elecciones de octubre, si bien la incertidumbre habitual que acompaña cualquier año electoral está presente, la misma se hizo sentir solamente en un incremento en la formación de activos externos del sector privado no financiero que no compromete la cotización del tipo de cambio ni quita un flujo importante de financiamiento", explica Guido Lorenzo, profesor de Macroeconomía de la Universidad de Buenos Aires a la Voz de América.

Por su parte, la presidenta Cristina Fernández anticipó que "en los últimos doce meses, de mayo a mayo, fue del 9,9% del PBI. Yo soy conservadora, yo creo que vamos a estar entre el 7,5 y el 8%" de crecimiento a lo largo de 2011”, afirmó, al tiempo que agregaba que el superávit comercial suma en los primeros cinco meses del año $4.768 millones de dólares.

Por otro lado, el crecimiento de la economía argentina este año viene impulsado fundamentalmente por el consumo, explica Russo. “Este crecimiento, a pesar de estar bajando su velocidad, va a continuar. Por lo que a pesar de ciertas alertas (por ejemplo, referentes al uso de la capacidad instalada) este escenario, conjuntamente con el contexto internacional que sigue siendo favorable al país (precio de las commodities) conducen a que no parezca probable un boom económico. No obstante, se aprecia una incipiente fuga de capitales, pero la misma responde fundamentalmente a la incertidumbre previa a cualquier acto eleccionario en Argentina, no es nada nuevo ni raro”, añade Russo.

"En tanto el consumo y la inversión no registraron ninguna merma, por el contrario crecieron un 11.3% y un 19.5% en términos interanuales durante el primer trimestre del 2011. Llegando, incluso, la inversión privada a alcanzar un 21.9% del PBI, 1.8% por encima que el mismo período del 2010", señala Lorenzo.

La presidenta también opinó que "con el crecimiento solo no alcanza, hubo otras épocas donde crecimos fuertemente, hay otros países de la región que han crecido, pero no se distribuyó equitativamente ese ingreso", señaló Fernández, advirtiendo que en el primer trimestre de 2011, “el crecimiento de los ingresos creció para el más pobre un 36% y para el más rico, 25%".

“Todo indica que hasta las elecciones la economía argentina seguirá por los caminos que viene. La única persona con el poder suficiente internamente para provocar un boom es Hugo Moyano (a través del sindicato C.G.T.), pero pasadas varias de las paritarias (negociaciones salariales) anuales parece que va a presionar post-elecciones (además de que el hijo menor va a formar parte de la lista bonaerense del Frente Para La Victoria, partido gobernante). Por tanto, hay un acuerdo de conveniencia mutua…, hasta enero próximo donde se sienten nuevamente a corregir los salarios”.

Panorama post-electoral

No será hasta el año que viene cuando se producirá el reacomodamiento de la economía argentina, explica el analista. Entonces lo hará con un nuevo gobierno, que deberá encargarse de corregir el precio del dólar y empezar a tomar medidas serias para controlar la inflación, concluye Russo.

"Pasadas las elecciones de octubre, quizás sí la economía argentina atraviese otros problemas, por ejemplo: 1) La erosión del salario real debido a una elevada tasa de inflación en medio de una situación de puja distributiva que genera desigualdad dentro del grupo de los asalariados 2) El deterioro de la cuenta corriente del balance de pagos y del superavit fiscal y 3) La caída de las reservas de libre disponibilidad del BCRA debido al incremento de la base monetaria, quitándole margen a las autoridades para cancelar deuda a fin de año y afrontar una eventual demanda creciente de divisas", añade el académico.

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