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Un corredor para la eternidad


Amy Palmiero-Winters es la primera atleta que utiliza prótesis y que es llamada por el equipo nacional de maratón de EE.UU.

Amy Palmiero-Winters es la primera atleta que utiliza prótesis y que es llamada por el equipo nacional de maratón de EE.UU.

A sus 38 años, Amy Palmiero-Winters es una ultra maratonista que recorre largas distancias con una pierna de metal.

Hace más de diez años perdió su pierna izquierda en un accidente en motocicleta, y aunque los doctores le aseguraron que no correría de nuevo, Amy corre distancias de 100 a 200 metros en competencia.

El equipo nacional del país le hizo una convocatoria especial y durante este año 2010, Palmiero obtuvo el premio Sullivan, que se le otorga al mejor atleta amateur de EE.UU. y recorrió más de 209 kilómetros en una prueba de 24 horas.

Incluso en terrenos difíciles, la marcha de Palmeiro-Winters es completamente uniforme y segura. Es difícil imaginarse que ella hace todo eso con su prótesis, una pierna de metal plano curvado hacia atrás al final. Se parece un poco a los pies de un pájaro.

“La gente ve la forma del pie y asume que tiene resortes”, asegura Palmiero-Winters, mientras corre en su máquina de trotar. “¿Me ves rebotando aquí? No, no hay resortes. No me hace rebotar. Lo único que hace es absorber el impacto de mi cuerpo cuando deja caer el peso hacia abajo”.

Pero es simplemente su pierna para correr. Palmiero tiene otra prótesis para andar en bicicleta, así como otra para una rutina más tradicional con la que puede usar sandalias o zapatos de tacón bajo. Incluso tiene una pierna que utiliza con vestidos que parece completamente natural a la que le puede pintar las uñas del mismo color que las de su pierna derecha.

Todo este apoyo tecnológico lo consiguió en A Step Ahead, una organización ubicada en Nueva York, que se especializa en la personalización y diseño de prótesis para personas con amputaciones.

Cuando en el 2005, Palmiero-Winters llegó a esta clínica, encontró el lugar que le daría nuevamente la oportunidad de hacer lo que más disfruta: correr.

“Ella estaba corriendo nueve millas por hora en la máquina de correr por diez minutos sin demostraciones de cansancio. Yo no sabía a quién tenía frente a mí en ese momento, más que ¡wow!, una verdadera atleta”, dijo Erik Schaffer, fundador de A Step Ahead.

Palmiero-Winters trabaja hoy para esta organización, ofrece ayuda a quienes creen que una amputación es el fin de sus sueños, pero sobre todo, continúa corriendo lo más que puede.

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