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Adiós a los rollos de fotografía

  • Ted Landphair

Una de las fotografías de Cohen, para la que utilizó un rollo conservando durante 14 años.

Una de las fotografías de Cohen, para la que utilizó un rollo conservando durante 14 años.

Robert Cohen sabe alguna que otra cosa acerca de la fotografía. Es un fotógrafo del St. Louis Post-Dispatch, uno de los periódicos más respetados de Estados Unidos.

Un día en agosto pasado, salió a sacar fotos de la feria estatal de Missouri en Sedalia. En las ferias abundan las oportunidades para fotos maravillosas: las personas comen comidas típicas, montan juegos como la rueda gigante, tratan de ganar algún animal de peluche en la galería de tiro. Hay payasos que aplican pinturas faciales. Los jóvenes enamorados se toman de la mano.

Cohen logró capturar todas esas imágenes, pero no en su sofisticada cámara digital, sino en formato 35 milímetros, utilizando un rollo Kodachrome 200 de 1996. Encontró el rollo por sorpresa en un congelador.

Tal como escribió en el Post-Dispatch, Kodachrome fue alguna vez el rollo que más se utilizó en Estados Unidos. Produce, según él, imágenes tan reales, tan llenas de textura. El color, rico y granulado, dio a las fotografías un alma que ninguna aplicación de teléfono inteligente puede igualar.

La última caja de Kodachrome salió de la línea de montaje de la compañía Eastman-Kodak en 2009. Para la mayoría de los estadounidenses, los rollos ya eran como los dinosaurios de viejos, junto a las máquinas de escribir y las grabadoras de vídeo Beta. Uno ya puede disparar y disparar fotografías digitales sin necesidad de comprar un solo rollo.

Pero los devotos de los rollos son fanáticos difíciles de convencer, al igual que algunos puristas del audio que insisten que el sonido de los viejos equipos de discos de vinilo superan a los mejores reproductores de música digital. Muchos fotógrafos y profesores han mantenido sus cuartos oscuros y, tercamente, insisten en revelar sus rollos allí.

Robert Cohen disfrutó de su día en la feria, disparando los últimos 36 fotogramas del rollo. Luego, manejó hasta la ciudad de Parsons en Kansas, a 550 kilómetros de St. Louis, al último lugar en Estados Unidos que todavía revela los rollos de Kodachrome. Pero sólo lo seguirán haciendo hasta el 30 de diciembre, fecha en la que también se darán por vencidos.

Cohen esperó durante tres horas antes de que el estudio lo llamara para decir que su rollo había sido revelado. Sí, le dijo el encargado, parece que tienes imágenes.

Y muy buenas y memorables, por cierto. Vale la pena guardarlas.

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